El vicepresidente del Banco Central Europeo (BCE), Luis de Guindos, considera “indispensable” la inmigración para sostener el crecimiento de la economía española y del conjunto de Europa. En su intervención ha insistido en la necesidad de aprovechar al máximo sus efectos positivos y contener los costes asociados, como los “cuellos de botella” en el acceso a la vivienda derivados de aumentos muy rápidos de la población, tal y como ha ocurrido en España.
“La inmigración es indispensable en Europa e indispensable en España”, ha defendido Guindos durante un desayuno informativo organizado por “La Razón”, donde ha recalcado que los flujos migratorios deben estar ordenados, “evitando efectos llamada” y la actuación de las mafias.
El vicepresidente del BCE ha destacado que más de la mitad del avance de la economía española procede del aumento de la población ligado a la inmigración. Ha precisado que, aunque el PIB nacional crece al doble de ritmo que el de la zona euro, el PIB per cápita permanece prácticamente estancado desde hace años.
“Hay que intentar maximizar los beneficios de la inmigración y minimizar los costes o los potenciales cuellos de botella que produce un incremento tan intenso de la población con el que ha habido en España”, ha reiterado el economista, señalando en primer término las tensiones del mercado de la vivienda.
En esta línea, considera “ineludible e imprescindible” para España aumentar la oferta de vivienda. A su juicio, la actual regulación del alquiler “está restringiendo el incremento de la oferta” y empujando al alza los precios, con consecuencias negativas para el país y, en especial, para los jóvenes, además de dificultar la movilidad y la reasignación de trabajadores en el mercado laboral.
Mirando a los próximos años, el exministro de Economía en el Gobierno de Mariano Rajoy ha avisado de la necesidad de compatibilizar la continuidad de los flujos migratorios con un escenario político que podría cambiar.
“El potencial futuro Gobierno de España se puede encontrar, por un lado, con la prioridad política de intentar restringir los flujos de inmigración y, por otro lado, intentar mantener el crecimiento económico, cuando estos flujos de inmigración son la principal causa del mismo”, ha señalado, recordando además que en agosto “se cierra el grifo” de los fondos europeos.