El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, ha calificado este martes de “abuso” y “injerencia” la decisión de Estados Unidos de expulsar al agente brasileño que colaboró recientemente en la detención en Orlando, Florida, del exdirector de la Agencia Brasileña de Inteligencia (ABIN), Alexandre Ramagem, y ha adelantado que Brasil responderá con medidas equivalentes.
“Si hubo un abuso estadounidense con respecto a nuestro policía, vamos a actuar de manera recíproca con el suyo en Brasil. No hay más que hablar, queremos que las cosas se hagan bien”, ha señalado Lula desde Hannover, una de las escalas de la gira europea que realiza estos días.
El mandatario ha insistido en que “no podemos aceptar esa injerencia y ese abuso de autoridad que algunos estadounidenses quieren llevar a cabo con Brasil”, en alusión al anuncio del lunes de la Oficina de Asuntos del Hemisferio Occidental del Departamento de Estado, que comunicó la expulsión, sin citar su nombre, de Marcelo Ivo de Carvalho, el agente brasileño que colabora desde hace dos años con las autoridades estadounidenses.
De Carvalho había trabajado con el Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) en la detención, hace una semana, de Ramagem, quien se desplazó a Estados Unidos mientras se celebraba el juicio en el que fue condenado a 16 años de prisión por su participación en el intento de golpe de Estado encabezado por Jair Bolsonaro en 2022.
Pese a ello, apenas dos días después Ramagem fue puesto en libertad y explicó que su arresto se debió a “un asunto migratorio” de carácter administrativo, desvinculado de cualquier petición de extradición. El antiguo responsable de la ABIN subrayó que reside legalmente en Estados Unidos y expresó su gratitud a la “más alta cúpula” de la Administración de Donald Trump por las gestiones que facilitaron su excarcelación.
Washington ha argumentado ahora que la expulsión del agente responde a que habría tratado de “manipular” el sistema migratorio, tanto para evitar su salida del país como para “lanzar una cacería de brujas política” en territorio estadounidense.
Marcelo Ivo de Carvalho fue destinado a Miami en marzo de 2023 para cooperar con las autoridades estadounidenses en la localización y captura de prófugos reclamados por la Justicia brasileña, una misión que en marzo de 2025 fue prorrogada hasta agosto de 2026.
Por su parte, el ministro de Asuntos Exteriores de Brasil, Mauro Vieira, ha sostenido que la expulsión del agente “no tiene ningún fundamento” y ha expresado la confianza del Gobierno brasileño en que las autoridades de Estados Unidos aclaren con detalle lo sucedido.