IAG calcula que el gasto en combustible será más elevado en 2027 que en 2026, ejercicio para el que prevé un impacto total de 8.900 millones de euros, es decir, 300 millones de euros por encima de su estimación previa.
Así lo ha detallado este viernes su director financiero, José Antonio Barrionuevo, en una rueda de prensa convocada para presentar los últimos resultados del grupo, en los que el beneficio después de impuestos entre enero y septiembre se redujo un 16%, hasta los 2.264 millones de euros.
La proyección está ligada a las expectativas internas sobre la evolución del precio del combustible, a una posición de coberturas menos favorable y al incremento previsto de los costes asociados a la sostenibilidad de cara a 2027.
En estos momentos, el holding aeronáutico tiene cubierto en torno al 45% del combustible para 2027, aunque Barrionuevo ha señalado que este porcentaje podría incrementarse en los próximos meses.
Entre enero y septiembre, los desembolsos en combustible y derechos de emisión sumaron 6.400 millones de euros, lo que supone un aumento del 18,6% frente al mismo periodo del año anterior.
Vueling retrasa la llegada de los primeros Boeing
En cuanto a Vueling, la aerolínea española del grupo, su consejera delegada, Carolina Martinoli, ha indicado que aún no se ha fijado una fecha concreta para la llegada de los primeros aviones Boeing, incluidos en el plan de renovación de flota que sustituirá a los actuales Airbus.
El aplazamiento está relacionado con el programa de certificación de los asientos, que ha obligado a recortar el número de aviones que recibirá IAG en 2026. El grupo esperaba la entrega de tres Boeing 737 ese año pero, finalmente, incorporará 12 aeronaves en total, frente a las 16 inicialmente previstas.
Además, cuestionada sobre si este escenario podría afectar a la hoja de ruta a diez años de la compañía, Rumbo 2035, Martinoli ha asegurado que la dirección estratégica y la ambición continúan siendo la “misma”.
Lufthansa-TAP: IAG mira a otros socios en la región
Por otro lado, el consejero delegado de IAG, Luis Gallego, se ha referido a la compra de TAP Air Portugal por parte de Grupo Lufthansa, subrayando que hubiera sido “una buena incorporación”, aunque ha lamentado que el modelo planteado “no era compatible” con la forma en que al grupo le habría gustado gestionar la aerolínea portuguesa.
“Seguiremos compitiendo de la misma forma que competimos en otros mercados”, ha apuntado, antes de remarcar que la compañía seguirá potenciando el tráfico con Brasil de “una manera orgánica”, como ya ha hecho con Iberia, apoyándose en los Airbus A321XLR que operan en Recife y Forteza.
Gallego ha concluido explicando que el grupo también está analizando “otras oportunidades” con “otros socios de la región”, sin ofrecer más detalles por el momento.