Iberdrola ha reforzado su papel en los mercados internacionales tras obtener dos nuevos galardones que respaldan su hoja de ruta en sostenibilidad y financiación verde, según ha comunicado la propia compañía.
En detalle, la energética ha sido reconocida como el emisor corporativo más relevante de bonos verdes, sociales o sostenibles en los GlobalCapital Bond Awards 2026, y ha sido nombrada la eléctrica más sostenible de Europa en los World Finance Sustainability Awards 2026.
Ambos premios destacan la estrategia del grupo presidido por Ignacio Sánchez Galán para acelerar la electrificación de la economía, avanzar en la descarbonización y canalizar recursos financieros hacia proyectos con impacto ambiental positivo.
En el plano financiero, los GlobalCapital Bond Awards –cuyos vencedores son seleccionados por los propios agentes del mercado a través de una consulta sectorial– han ratificado la trayectoria de Iberdrola en los mercados de financiación sostenible y su posición como uno de los emisores internacionales más relevantes del sector.
Iberdrola se convirtió en 2025 en la primera empresa española en lanzar un bono bajo el nuevo Estándar Europeo de Bonos Verdes (EU GBS) y en la primera del mundo en lograr una doble certificación junto a los principios de la Asociación Internacional de Mercados de Capitales (ICMA). Desde entonces, la compañía ha emitido cuatro bonos verdes alineados con ambos marcos.
La eléctrica más sostenible de Europa
Por otro lado, los World Finance Sustainability Awards distinguen a las compañías que lideran la transición hacia modelos empresariales con bajas emisiones de dióxido de carbono, eficientes en el uso de recursos y orientados a la creación de valor social. En el caso de Iberdrola, el jurado ha resaltado la ejecución operativa de su ambición climática a gran escala, así como el crecimiento de su potencia renovable, la digitalización de las redes eléctricas y el impulso a soluciones de almacenamiento.
El panel evaluador también ha tenido en cuenta la solidez de su estrategia climática, que contempla la neutralidad de emisiones directas en generación para 2030 y la meta de lograr emisiones netas cero (directas e indirectas) en 2040.
Asimismo, se han puesto en valor las inversiones de la compañía en tecnologías limpias, como la eólica terrestre y marina, la solar, la hidroeléctrica y el almacenamiento de energía, además de su contribución al despliegue de redes inteligentes que permiten integrar más generación renovable y ayudan a configurar un sistema eléctrico más flexible, resiliente y seguro.
Con una capitalización que ha superado los 140.000 millones de euros, Iberdrola se consolida como la mayor eléctrica de Europa y una de las dos mayores del mundo.
El grupo cerró 2025 con un beneficio neto récord de 6.285 millones de euros y dispone actualmente de unos activos valorados en 161.000 millones de euros.