La derrota de Donald Trump en las elecciones legislativas de Estados Unidos ha desencadenado una reacción desigual en los mercados financieros internacionales. El Ibex 35 avanza alrededor de un 2,7% este miércoles, por encima de los 19.300 puntos, impulsado por las fuertes subidas de los bancos, mientras los inversores evalúan las consecuencias de la victoria demócrata para la política económica estadounidense y el conflicto con Irán, que continúa condicionando los precios del petróleo y el gas.
El resultado de las midterms, que ha otorgado al Partido Demócrata el control del Senado y de la Cámara de Representantes, reduce el margen legislativo de Trump durante los dos últimos años de su mandato. Los mercados anticipan mayores dificultades para aprobar nuevas rebajas fiscales y otras iniciativas económicas, aunque el presidente conserva sus competencias ejecutivas y la capacidad de vetar las leyes aprobadas por el Congreso.
La Bolsa española ha acelerado sus ganancias desde la apertura. El Ibex comenzó la jornada con una subida del 0,89%, en 18.974,1 puntos, superó los 19.230 puntos a media mañana y posteriormente se aproximó a los 19.300, con avances cercanos al 2,5%. La evolución contrasta con las pérdidas del martes, cuando el selectivo retrocedió en una sesión marcada por la incertidumbre electoral y las tensiones energéticas.
Santander, CaixaBank y BBVA lideran las subidas
El sector bancario concentra buena parte de las compras. CaixaBank ha llegado a ganar un 5%, Santander un 4,67% y BBVA un 3,72%, en una jornada de recuperación para las entidades financieras europeas.
El elevado peso de la banca en el Ibex contribuye a explicar que el índice español avance con mayor intensidad que otras grandes plazas del continente. Los inversores están revisando sus expectativas sobre la política fiscal y comercial estadounidense, aunque todavía es pronto para determinar el alcance de los cambios que podrá introducir el nuevo Congreso.
Las empresas de energías renovables también se benefician de las compras. Solaria ha registrado avances superiores al 5% durante la mañana, mientras otras compañías vinculadas a la transición energética recuperan terreno ante la posibilidad de que la mayoría demócrata dificulte algunas iniciativas de la Administración Trump contrarias al desarrollo de estas tecnologías.
En cambio, Indra ha llegado a perder cerca de un 4%, en una sesión de retrocesos para distintas empresas europeas de defensa.
El petróleo supera los 104 dólares tras la victoria demócrata
La reacción electoral coincide con un nuevo repunte de los precios energéticos. El barril de Brent, referencia para Europa, sube alrededor de un 0,7%, hasta los 104,36 dólares, mientras el West Texas Intermediate (WTI), de referencia en Estados Unidos, avanza hasta los 96,72 dólares.
El movimiento supone un cambio de tendencia respecto a las primeras horas de la madrugada, cuando el petróleo registraba descensos mientras los inversores esperaban los resultados electorales. Una vez confirmada la victoria demócrata, el mercado ha vuelto a prestar especial atención a las consecuencias del nuevo equilibrio político en Washington sobre la guerra con Irán.
La incertidumbre gira en torno a la estrategia que seguirá Trump durante los próximos meses. El presidente ha alternado las operaciones militares con mensajes favorables a la negociación, mientras Catar intenta impulsar una salida diplomática al conflicto. Sin embargo, las posiciones de Washington y Teherán continúan alejadas y persiste el riesgo de nuevas interrupciones del suministro energético.
El estrecho de Ormuz sigue siendo el principal factor de riesgo para el petróleo, debido a su importancia para el transporte de crudo y gas natural licuado desde el golfo Pérsico. Cualquier agravamiento de las hostilidades podría dificultar los envíos y mantener elevados los precios internacionales.
A esta situación se añade una reducción inesperada de las reservas estadounidenses de crudo. Los datos preliminares del Instituto Americano del Petróleo apuntan a una caída de 5,27 millones de barriles durante la última semana, frente a las previsiones de aumento de las existencias.
El gas europeo ronda los 93 euros y mantiene la presión sobre la industria
El gas natural también registra subidas. El contrato de referencia europeo TTF, negociado en Países Bajos, avanza alrededor de un 1,6%, hasta los 93 euros por megavatio hora, mientras el mercado británico NBP gana aproximadamente un 1,25%.
La evolución refleja las dudas sobre la seguridad del suministro de gas natural licuado procedente de Oriente Medio. Las interrupciones del tráfico marítimo por Ormuz han afectado a las exportaciones de Catar, uno de los grandes proveedores mundiales, y han incrementado la competencia entre Europa y Asia por los cargamentos disponibles.
La situación resulta especialmente delicada para la economía europea ante la llegada del invierno. Las reservas comunitarias se encuentran en torno al 74,6% de su capacidad, mientras las importaciones de gas natural licuado permanecen por debajo de los niveles anteriores al conflicto.
El encarecimiento del gas amenaza con elevar los costes de producción de las industrias intensivas en energía, especialmente la química, la siderúrgica y la fabricación de fertilizantes. También puede trasladarse al mercado eléctrico, dependiendo de la participación de las centrales de gas en la generación y la formación de precios.
La subida simultánea del petróleo y el gas introduce un elemento de cautela en una jornada de fuertes ganancias bursátiles. Un período prolongado de energía cara podría alimentar la inflación y limitar el margen del Banco Central Europeo para abaratar la financiación de empresas y hogares.
Las bolsas europeas avanzan mientras Wall Street recupera terreno
Las principales plazas europeas también registran ganancias, aunque con diferencias entre sectores y países. Milán ha destacado desde la apertura con avances superiores al 1%, mientras Fráncfort, París y Londres han comenzado la sesión con subidas más moderadas.
El índice paneuropeo Stoxx 600 ha llegado a ganar alrededor de un 1%, apoyado por los bancos y las empresas de energías renovables. La recuperación se produce después de una madrugada de ventas en los futuros bursátiles estadounidenses.
Los contratos del Nasdaq 100 llegaron a caer cerca de un 2,3% y los del S&P 500 alrededor de un 1,3%, ante el temor a que el nuevo Congreso impulse una supervisión más estricta de las grandes empresas tecnológicas, especialmente en inteligencia artificial. Posteriormente, los futuros han recuperado terreno e incluso han llegado a pasar a positivo.
La victoria demócrata introduce nuevas incertidumbres para las compañías tecnológicas estadounidenses, que podrían enfrentarse a un mayor escrutinio regulatorio. También modifica las expectativas sobre futuras rebajas de impuestos y sobre la evolución del gasto público federal.
En Asia, la reacción ha sido dispar. La Bolsa de Shanghái ha subido un 2,16% y el Kospi surcoreano ha avanzado un 0,62%, mientras el Nikkei japonés ha retrocedido un 1,42%.
El dólar pierde valor y cae la rentabilidad de la deuda estadounidense
El resultado electoral también se refleja en las divisas y los bonos. El dólar se debilita frente al euro, mientras los inversores compran deuda pública estadounidense ante la posibilidad de que el Congreso demócrata limite futuras medidas de expansión fiscal.
La rentabilidad del bono del Tesoro a diez años ha descendido alrededor de tres puntos básicos, hasta el 4,92%. El movimiento responde a las expectativas de que las nuevas mayorías parlamentarias dificulten la aprobación de recortes tributarios que podrían aumentar el déficit federal.
Sin embargo, el comportamiento de los mercados energéticos muestra que el resultado electoral no elimina las principales incertidumbres económicas. Trump mantiene amplias competencias en política exterior y la nueva composición del Congreso no comenzará a ejercer sus funciones hasta enero de 2027.
De este modo, la Bolsa española recibe con fuertes ganancias la derrota republicana, mientras el petróleo y el gas siguen reflejando los riesgos de la guerra con Irán. La evolución de Wall Street y las próximas decisiones de Washington sobre el conflicto serán determinantes para comprobar si la recuperación bursátil se consolida.