La Agencia Internacional de la Energía (AIE) ha avisado de que la Unión Europea podría llegar al final del invierno con los niveles de almacenamiento de gas más reducidos de su historial, lo que dejaría a Bruselas con un margen de maniobra muy limitado en caso de que se produzcan nuevas tensiones en el mercado energético.
En esta campaña invernal, la UE parte con unas reservas de gas en su nivel más bajo desde 2013 y, ante el previsible consumo adicional ligado a la calefacción, los cálculos de la AIE apuntan a que el almacenamiento en el conjunto del continente europeo descenderá por debajo del 10% de su capacidad operativa a finales de marzo de 2027. Este escenario se basa en un invierno más frío de lo normal y en un flujo de gas condicionado por las interrupciones en el estrecho de Ormuz.
Con este telón de fondo, la combinación de precios del gas elevados y una demanda global al alza recortará las compras de gas de la UE en el exterior y obligará a extraer de los almacenamientos más de un 20% adicional interanual frente a la última temporada de calefacción.
“Esto dejaría al mercado europeo especialmente vulnerable ante cualquier imprevisto, ya sean olas de frío adicionales, fallos técnicos u otras interrupciones en el suministro; dado que la tasa a la que se puede extraer gas de los almacenes tiende a disminuir una vez que los niveles de llenado caen por debajo del 30% de su capacidad operativa”, ha advertido la AIE en su último informe mundial sobre la seguridad del gas.
El organismo añade que un episodio de frío intenso tardío, unido a una menor generación de energía eólica, incrementaría aún más el riesgo de movimientos bruscos en los precios y de cortes en el suministro.
MAYORES NECESIDADES DE ALMACENAMIENTO EN VERANO
La Agencia Internacional de la Energía subraya además que, si Europa termina el invierno con existencias de gas en niveles mínimos, se verá obligada a reponerlas durante los meses estivales, lo que añadiría tensión al mercado y empujaría de nuevo al alza las cotizaciones.
En los últimos cinco años, el volumen medio de gas inyectado en los almacenamientos de la UE durante el verano ha rondado los 50.000 millones de metros cúbicos (mmc). Sin embargo, para 2027 las necesidades se situarían entre 57.000 y 83.000 mmc, “tasas de inyección muy superiores a la media”.
“Unas mayores necesidades de inyección pueden ejercer una presión al alza sobre los precios del gas en el mercado al contado (spot), mientras que unas tasas de llenado más bajas suelen presionar a la baja los precios del gas durante el verano”, reza el informe.
La AIE contempla, no obstante, otros supuestos en los que la crisis en Ormuz se vaya resolviendo a partir de enero y las temperaturas sean más benignas que en años anteriores, circunstancias que permitirían a Europa cerrar el invierno en una posición menos delicada.
En este sentido, la agencia prevé que las importaciones de gas hacia la UE se reduzcan durante el invierno, con Noruega disminuyendo sus envíos por problemas en su producción, si bien este descenso se compensaría con un aumento de hasta el 4% de las compras procedentes del norte de África. Por su parte, no se anticipan variaciones en los flujos desde Azerbaiyán y Rusia.