A un año de que se cumpla el primer aniversario del apagón del 28 de abril de 2026, la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) ha informado este viernes de la apertura de varios expedientes sancionadores por “indicios de infracción” en el marco de las pesquisas que lleva a cabo sobre el apagón registrado el 28 de abril de 2025.
En una nota remitida a los medios, el organismo supervisor ha recordado que, tras el apagón, puso en marcha distintos expedientes informativos con el objetivo de estudiar en detalle las circunstancias del denominado ‘cero eléctrico’ y delimitar los hechos relevantes “bajo la perspectiva de la normativa sectorial eléctrica”.
Fruto de ese análisis preliminar, la CNMC ha identificado “diversos indicios de incumplimiento, algunos mantenidos durante periodos prolongados de tiempo, que habrían afectado al funcionamiento del sistema eléctrico y podrían ser constitutivos de infracciones administrativas”.
La CNMC insiste en el origen multifactorial
A la vista de estos elementos, Competencia ha decidido iniciar un procedimiento formal para profundizar en la investigación de dichos indicios y depurar posibles responsabilidades.
Con todo, el regulador puntualiza que los hechos que se examinan en estos expedientes “no implican, por sí mismos, la atribución del origen o causa del apagón a las empresas afectadas, dado que el incidente respondió a un origen multifactorial”.
“La incoación de estos expedientes no prejuzga el resultado final de la investigación”, recalca la CNMC, que recuerda que la duración máxima de estos procedimientos oscila entre los 9 y los 18 meses, en función de la gravedad de las posibles infracciones.
Asimismo, el organismo destaca que las partes implicadas tendrán la posibilidad de presentar alegaciones y solicitar la práctica de las pruebas que consideren oportunas durante la tramitación de los expedientes.
La 'sentencia' del PP señala a la CNMC
El pasado miércoles, fuentes del Partido Popular daban a conocer a nuestro diario el contenido de su propuesta a la Comisión de Investigación que ha estudiado el apagón, determinando responsables al Gobierno y la Red Eléctrica, y señalando al mismo tiempo a la Comisión Nacional de Mercados de la Competencia por su inacción regulatoria y supervisora.
Fuentes responsables de la Comisión trasladaron en aquel momento a Demócrata que el apagón del 28 de abril no fue un accidente imprevisible, sino el desenlace de una fragilidad estructural conocida con antelación. A juicio de la Comisión, el sistema llegó a esa fecha con márgenes insuficientes, con una inestabilidad de tensión ya reiterada en semanas y meses previos, y sin que las instituciones llamadas a prevenir, supervisar y corregir el riesgo actuaran con la diligencia exigible.