La Conselleria de Agricultura, Agua, Ganadería y Pesca ha dado el visto bueno a 67 programas operativos presentados por las Organizaciones de Productores de Frutas y Hortalizas (OPFH) de la Comunitat Valenciana para el ejercicio 2026, que dispondrán de una dotación de 41,9 millones de euros procedentes del Fondo Europeo Agrícola de Garantía (Feaga).
Según ha informado la Generalitat en un comunicado, estos planes permiten acometer inversiones orientadas a reforzar la competitividad, la sostenibilidad y la capacidad de comercialización del tejido hortofrutícola valenciano.
Las 67 OPFH con programas aprobados integran a 32.797 agricultores y gestionan una producción valorada en 1.064,5 millones de euros. Los programas operativos son la principal herramienta de planificación de estas organizaciones y detallan las inversiones y actuaciones que se ejecutarán durante un periodo de entre tres y siete años, en el marco de la normativa de la Política Agraria Común (PAC).
La ayuda comunitaria cubre con carácter general el 50% de los gastos previstos, porcentaje que puede elevarse hasta el 80% en determinadas medidas medioambientales y de I+D+i, e incluso alcanzar el 100% en las operaciones de distribución gratuita de productos dirigidas a personas en situación de vulnerabilidad, incluidas en las medidas de prevención y gestión de crisis.
Las inversiones programadas para 2026 ascienden a 64,4 millones de euros. La mayor parte de este volumen se orienta a infraestructuras para la comercialización de frutas y hortalizas, con 18,2 millones; seguidas por las inversiones en parcelas agrícolas, que suman 12,9 millones, y por las medidas medioambientales, que alcanzan los 13,8 millones de euros, más del 2% del gasto total de los programas operativos.
Entre las actuaciones de carácter ambiental figuran la implantación de cubiertas inertes en cultivos leñosos, la utilización de abonos orgánicos y bioestimulantes, la instalación de sistemas de energías renovables, la mejora de la eficiencia del riego y la aplicación de técnicas de lucha biológica frente a plagas y enfermedades. Estas medidas, según resalta la Generalitat, “contribuyen a reducir el impacto ambiental de las explotaciones y favorecen una producción más sostenible”, en coherencia con los objetivos del Plan Estratégico de la PAC 2023-2027.
Los programas incluyen además inversiones para modernizar las explotaciones agrarias, incorporar nueva maquinaria y vehículos, actualizar las instalaciones de manipulación y comercialización, reforzar la prevención de riesgos laborales, potenciar la calidad certificada y aumentar el esfuerzo en investigación, desarrollo e innovación.
El conseller de Agricultura, Agua, Ganadería y Pesca, Miguel Barrachina, ha remarcado que las organizaciones de productores desempeñan “un papel esencial para fortalecer el sector hortofrutícola valenciano” y ha subrayado que la concentración de productores “permite ganar dimensión, optimizar recursos y afrontar con mayores garantías los desafíos de unos mercados cada vez más exigentes y competitivos”.
“Estos programas permiten a las organizaciones planificar inversiones estratégicas que mejoran la eficiencia, impulsan la innovación y favorecen una producción cada vez más sostenible. Son una herramienta fundamental para que el sector hortofrutícola valenciano continúe ganando valor añadido y competitividad”, ha concluido.