Las principales gestoras de inversión consideran que las elecciones de medio mandato ('midterms') del 3 de noviembre en Estados Unidos tendrán un efecto moderado, pero favorable, sobre los mercados financieros, apoyado en la previsión de un Congreso dividido que rebaje la incertidumbre a medio plazo.
Los analistas de Bankinter señalan que los demócratas parten con ventaja para hacerse con la Cámara de Representantes, mientras que el Senado se perfila como “una contienda mucho más ajustada”, aunque los últimos sondeos les otorgan una ligera superioridad.
En su opinión, una victoria demócrata en al menos una de las cámaras “dificultaría la aprobación de nuevas medidas legislativas y fiscales”, endurecería las negociaciones sobre el presupuesto y el techo de deuda y reforzaría la supervisión sobre la Administración Trump.
El equipo de inversión de Bankinter añade que “para los mercados, un Congreso dividido podría reducir el riesgo de nuevos estímulos fiscales y limitar la presión sobre el déficit y los tipos de interés a largo plazo, aunque aumentaría el riesgo de bloqueos políticos y cierres de la Administración”.
Los expertos recuerdan que, una vez despejada la incertidumbre electoral, la volatilidad suele relajarse. De hecho, subrayan que los 12 meses posteriores a las 'midterms' tienden a registrar “algunos de los mejores resultados” del ciclo presidencial de cuatro años, con rentabilidades positivas en todos los periodos desde al menos 1950.
En esta línea, la directora de inversiones de gestión patrimonial en Neuberger, Shannon L. Saccocia, destaca que “las acciones suelen experimentar un repunte de alivio tras las elecciones de medio mandato, pero esto depende en gran medida de la dinámica económica general”.
Impacto en la renta fija y el techo de deuda
En el ámbito de la renta fija, los especialistas de Julius Baer estiman que un menor riesgo de expansión fiscal apoyará las estrategias de mayor duración, aunque recuerdan que los bonos continúan condicionados por la evolución del crecimiento económico y por las expectativas sobre las futuras decisiones de la Reserva Federal (Fed, por sus siglas en inglés).
El economista senior de Schroders, George Brown, advierte de que, con independencia del desenlace electoral, el techo de deuda se perfilará como uno de los primeros focos de tensión del nuevo Congreso, lo que introduce un elemento de riesgo para la deuda del Tesoro estadounidense.
Según Brown, “los rendimientos podrían caer inicialmente tras las elecciones, ya que los inversores descontarían una menor expansión fiscal a corto plazo. Sin embargo, podrían repuntar a medida que se acerquen las negociaciones sobre el techo de deuda y la atención se desplace desde la restricción legislativa hacia el coste del acuerdo final”.
Rotación sectorial y oportunidades de inversión
Tras los comicios, las gestoras prevén movimientos tácticos en las carteras hacia sectores como defensa, infraestructuras e industria, con un enfoque de inversión a medio y largo plazo.
La analista de investigación de Neuberger, Amr Hanafy, se inclina por el sector de la defensa y la seguridad, al contar con respaldo bipartidista; por la sanidad, que podría verse favorecida por un Congreso demócrata que “podría restablecer las ayudas a los seguros”, y por las infraestructuras relacionadas con la inteligencia artificial.
En este sentido, Hanafy apunta que “las resistencias en torno a los centros de datos son principalmente un problema a nivel estatal y local, y es posible que las empresas aceleren sus inversiones antes de las elecciones presidenciales de 2028. Los sectores de la energía, la red eléctrica y la electrificación ofrecen exposición con un menor riesgo de concentración”.
El equipo de inversión de Bankinter considera que una mayoría demócrata impulsaría previsiblemente a “salud, renovables, vehículo eléctrico y consumo”, mientras que un control republicano favorecería a la “defensa, petróleo y gas, infraestructuras ligadas a la inteligencia artificial, industria, nuclear y bancos”.
Mirando más allá del mercado estadounidense, el fundador de Fortuna SFP, José Manuel Marín Cebrián, sostiene que “Europa es la gran oportunidad” frente a una Bolsa de Estados Unidos que cotiza en niveles exigentes, ya que el Viejo Continente presenta múltiplos “más bajos”, dividendos “superiores” y catalizadores de largo plazo en sectores como la defensa, la banca, la industria y las infraestructuras.