Las asociaciones que agrupan a las principales compañías eléctricas, entre ellas la Asociación de Empresas de Energía Eléctrica (aelec) y la Asociación de Distribuidores de Energía Eléctrica (Cide), han cerrado un acuerdo marco para fijar una postura conjunta sobre la puesta en marcha de los permisos de acceso flexible de la demanda a las redes de distribución. Este consenso se enmarca en la propuesta de resolución que está tramitando actualmente la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC).
En un comunicado conjunto, las organizaciones firmantes, entre las que también se encuentran Aseme, CIDE, Aepibal, Asealen y ENTRA, subrayan que los accesos flexibles se configuran como “una herramienta clave” para posibilitar nuevas conexiones a la red de distribución. Añaden que este marco común se apoya en “una valoración positiva del avance regulatorio impulsado por la CNMC”, resultado del trabajo coordinado entre regulador, gestores de red y asociaciones del sector en los últimos años, y en el que se contemplan tres modalidades de permisos flexibles.
El tipo 0 se refiere a suministros cuyo acceso a la red queda restringido a determinadas franjas horarias (patrones horarios), previendo la desconexión de la instalación si no se respeta el patrón fijado. En el tipo 1 se autoriza el uso del punto de conexión, en general, solo como capacidad flexible, con la condición de que el suministro pueda ser interrumpido cuando el distribuidor detecte una congestión o contingencia en la red.
En cuanto al tipo 2, combina una parte de capacidad firme garantizada con otra parte flexible adicional, cuya disponibilidad puede modificarse si el gestor de la red observa incumplimientos de los parámetros de control durante la operación de la red de distribución.
Las asociaciones señalan, no obstante, que es preciso definir principios comunes para cada una de estas modalidades de permisos flexibles, de forma que resulten operativos para las empresas distribuidoras y, al mismo tiempo, atractivos y eficaces para la incorporación de nueva demanda.
El acuerdo también hace hincapié en la necesidad de establecer criterios homogéneos entre los distintos distribuidores y resalta la relevancia de permitir una evolución gradual de los diversos tipos de permisos flexibles.
Del mismo modo, se considera “esencial” agilizar el desarrollo regulatorio y técnico de estas herramientas, reforzando la coordinación entre el regulador, los gestores de red y los usuarios finales.