La Junta de Gobierno del Ayuntamiento de Madrid ha dado este jueves el visto bueno definitivo al proyecto de urbanización de la operación Campamento, en el distrito de Latina. Se trata de un desarrollo de más de 2 millones de metros cuadrados que prevé 10.700 viviendas, de las que hasta el 65% tendrá algún tipo de protección.
La vicealcaldesa, Inma Sanz, lo ha comunicado en la rueda de prensa posterior a la Junta de Gobierno, después de que el alcalde, José Luis Martínez-Almeida, anunciara este martes en el Pleno del Estado de la Ciudad el “desbloqueo definitivo” de la operación.
El desarrollo está impulsado por Casa 47 Entidad Pública Empresarial y contará con la supervisión del Ayuntamiento de Madrid a través del Área de Obras y Equipamientos. La actuación implicará una inversión superior a 383 millones de euros.
En cuanto a esa supervisión, la vicealcaldesa ha recordado que corresponde al Consistorio garantizar que el proyecto de urbanización se ajuste a lo previsto en materia de zonas verdes, red viaria, dotaciones y parcelas residenciales. Sanz ha remarcado que el Ayuntamiento otorgará “total y absoluta prioridad” a esta operación, aunque ha insistido en que, a partir de ahora, los tiempos dependerán del promotor, Casa 47, al que ha reclamado que dé al proyecto la importancia que merece.
Sanz ha remarcado que se trata de “una grandísima noticia” tras “tantos años” con este ámbito pendiente de desarrollo, y ha puesto en valor que el Consistorio ha realizado “un esfuerzo extraordinario” desde el punto de vista urbanístico para que la construcción de las viviendas pueda iniciarse lo antes posible.
El ámbito se estructura en torno al paseo de Extremadura, en el tramo comprendido entre las avenidas de los Poblados y de la Aviación, dentro de los barrios de Campamento y Las Águilas. Además, facilitará la conexión de esta área del oeste de la capital con espacios metropolitanos y regionales cercanos, como Pozuelo de Alarcón y Alcorcón.
10.700 viviendas y más de 7.000 con protección
La operación Campamento contempla la construcción de 10.700 viviendas, de las que en torno a 7.000 contarán con algún régimen de protección pública. De ellas, 3.800 se destinarán a Vivienda con Protección Pública de Precio Limitado, 2.100 a Vivienda con Protección Pública Básica y 1.100 serán viviendas en régimen de alquiler. Las 3.700 restantes corresponderán a vivienda libre.
Junto al uso residencial, el planeamiento reserva 93.340 metros cuadrados de edificabilidad para actividades comerciales y 59.048 metros cuadrados para oficinas. La superficie asignada a redes públicas alcanza los 1.563.420 metros cuadrados.
Entre los usos principales previstos se incluyen los viarios interiores, con 560.980 metros cuadrados; los espacios públicos arbolados, con 210.872 metros cuadrados; la red local de equipamientos sociales, con 180.904 metros cuadrados; las zonas verdes, con 154.169 metros cuadrados; los usos dotacionales públicos, con 147.719 metros cuadrados, y otros 23.074 metros cuadrados para equipamientos sociales.
El diseño urbanístico incorpora 22 zonas verdes dentro del ámbito, entre las que sobresalen el pinar ya consolidado del Centro Deportivo Militar de la Dehesa y el parque situado en el extremo noroeste, atravesado por el arroyo Valchico. También se prevé la plantación de hasta 8.000 árboles.
Asimismo, se conservarán como dotaciones públicas las instalaciones existentes del Servicio Geográfico del Ejército y del Centro Militar de Veterinaria.
Tres fases y posibilidad de simultanear obras
La urbanización se desarrollará previsiblemente en tres fases, que podrán ejecutarse de manera independiente o conjunta en función de las necesidades del promotor. Las fases 1 y 2 abarcan los terrenos del sur del ámbito y están pensadas para un desarrollo coordinado, aunque también podrán abordarse por separado.
La fase 3 comprende los suelos situados a ambos lados de la A-5 y al norte de esta vía, condicionados por la redacción del proyecto y la posterior ejecución del soterramiento de la autovía a su paso por la zona.
En relación con esta tercera fase, Sanz ha señalado que existen condicionantes ligados tanto al propio desarrollo de la operación Campamento como a la redacción del proyecto de soterramiento de la A-5, por lo que ha considerado “pronto” fijar plazos concretos. No obstante, ha defendido que la división en tres etapas permitirá avanzar “lo más rápido posible” con las dos primeras y definir más adelante la tercera, vinculada a esa obra.
Sanz ha resaltado también la modificación normativa impulsada por el Ayuntamiento en los últimos años para que las fases de urbanización puedan solaparse con las de edificación. Según ha indicado, esta medida pretende reducir tiempos para que las viviendas estén disponibles “cuanto antes”.
En materia de plazos, la vicealcaldesa ha subrayado que el Consistorio ha “corrido” en todo lo que dependía de la administración municipal, especialmente en la tramitación urbanística y en habilitar la opción de que urbanización y construcción avancen de forma paralela. Ahora, ha dicho, es Casa 47 y el Ministerio quienes deben dar los siguientes pasos, por lo que ha reclamado al Gobierno de España que actúe “con toda la prisa” para hacer realidad esta actuación en el menor tiempo posible.
El alcalde ya había defendido el martes que “sin el Ayuntamiento de Madrid no hay operación Campamento” y aseguró que con el actual equipo de Gobierno “se desbloqueará después de décadas” una intervención clave para el desarrollo de todo el oeste de la capital.