El banco de inversión estadounidense Morgan Stanley obtuvo en el primer trimestre del año un beneficio neto atribuido de 5.567 millones de dólares (unos 4.722 millones de euros), lo que supone un incremento del 29% respecto al mismo periodo del ejercicio previo.
Entre enero y marzo de 2026, la entidad ingresó 20.580 millones de dólares (unos 17.453 millones de euros), un avance interanual del 16%. Al mismo tiempo, los gastos no financieros aumentaron un 12%, hasta alcanzar los 13.471 millones de dólares (unos 11.423 millones de euros).
En el desglose por áreas de negocio, la facturación procedente de la compraventa de valores llegó a 10.721 millones de dólares (unos 9.090 millones de euros), lo que representa una mejora del 19%. La división de gestión de activos incrementó sus ingresos un 16%, hasta 8.519 millones de dólares (unos 7.225 millones de euros), mientras que la actividad de gestión de inversiones aportó 1.535 millones de dólares (unos 1.300 millones de euros).
Las provisiones destinadas a cubrir pérdidas de crédito se redujeron un 27%, quedando en 98 millones de dólares (unos 83 millones de euros), frente a los 135 millones de dólares (unos 114 millones de euros) contabilizados en el primer trimestre del año anterior.
El beneficio por acción avanzó un 32%, hasta 3,43 dólares (2,91 euros) por título, y el retorno sobre el capital ordinario tangible (ROTCE, por sus siglas en inglés) se colocó en el 27,1%.
“Estos resultados reafirman la capacidad de nuestra firma integrada, que nos permite alcanzar un nivel superior de rendimiento operativo”, ha sostenido el presidente y consejero delegado del banco, Ted Pick.