Navantia ha dado a conocer en “Euronaval 2026” su propuesta sobre cómo deben evolucionar las capacidades navales en un entorno operativo condicionado por amenazas cada vez más sofisticadas, la digitalización del campo de batalla y la irrupción de sistemas autónomos.
En este marco, la nube de combate naval, la fragata “F110 IAMD” y el buque autónomo de superficie “LASV-75” han sido el eje central de una oferta que integra la experiencia de la compañía en diseño de plataformas, integración de sistemas de combate y creación de soluciones digitales, según ha detallado la empresa en una nota.
“El valor va más allá de la plataforma. Reside en la tecnología que desarrollamos e integramos -desde gemelos digitales hasta sistemas avanzados a bordo- y en el diseño de buques capaces de evolucionar a medida que cambian las necesidades operativas. Así es como ponemos la innovación al servicio de la Armada y de otras marinas”, ha señalado durante el salón el presidente de Navantia, Ricardo Domínguez.
La nube de combate naval se configura como el objetivo de capacidad hacia el que Navantia dirige esta nueva generación de productos. La compañía sostiene que la superioridad en el combate del futuro “no dependerá únicamente de las capacidades individuales de cada plataforma, sino también de la capacidad del conjunto de la fuerza para procesar datos, compartir información, acelerar la toma de decisiones y actuar de forma coordinada”.
Por este motivo, Navantia define la nube de combate naval como “una capacidad multisistema y multidominio” que hará posible avanzar hacia una fuerza naval integrada entendida como “sistema de sistemas”.
En paralelo, “SCOMBA NG” encarna la evolución de los sistemas de misión de Navantia hacia este nuevo concepto. En esta línea, la empresa ha indicado que su arquitectura abierta “NASOS” hará posible “desplegar una plataforma digital común sobre la que la Armada, Navantia y terceros podrán incorporar progresivamente nuevos servicios y capacidades”, favoreciendo así una inserción tecnológica más “ágil y continua”.
Dentro de este enfoque, la Armada y Navantia colaboran desde 2024 en los ejercicios “REPMUS” para la validación temprana de los servicios de control y gestión de sistemas no tripulados (“NAIAD”) conforme al “STANAG 4187”, considerado uno de los pilares en el avance hacia la nube de combate naval.
“F110 IAMD”: evolución de la familia de fragatas
Navantia ha presentado igualmente la “F110 IAMD” (“Integrated Air and Missile Defence”), una versión evolucionada de la serie “F110” orientada a potenciar la Defensa Aérea y Antimisil Integrada, preservando al mismo tiempo sus capacidades previas. “La propuesta toma como punto de partida el programa de cinco fragatas actualmente en construcción para la Armada y su potencial de crecimiento, manteniendo el carácter polivalente y la arquitectura digital de esta nueva generación de buques”, ha subrayado la compañía.
De forma paralela, la Armada y Navantia ya cooperan en la definición de esta variante, denominada “F110 IAMD”, en línea con los requisitos fijados por la Armada dentro de su visión Armada 2050.
Según ha destacado la empresa, la meta es contar con una plataforma capaz de “responder de manera coordinada y simultánea” a un amplio abanico de amenazas aéreas, manteniendo las capacidades de guerra antisubmarina y antisuperficie que distinguen a la “Fragata F110”.
Para los próximos años, la evolución prevé un incremento de la capacidad de lanzamiento vertical, diseñada para integrar diferentes familias de misiles y ajustar la carga de armas a las necesidades de cada misión.
Este desarrollo se complementa con la transición hacia “SCOMBA NG”, incorporando tecnologías como el radar “SPY-7” y el “International Aegis Fire Control Loop”, que combinan la capacidad soberana del sistema de combate de Navantia con soluciones vinculadas a “AEGIS”.
La tercera pieza de la propuesta es el “LASV-75” (gran buque autónomo de superficie), una unidad de 75 metros de eslora desarrollada por Navantia UK. “Diseñada desde su concepción para operar sin tripulación, responde al concepto de flota híbrida, en el que las plataformas tripuladas y no tripuladas se complementan para ampliar la presencia y la capacidad de actuación naval”, han indicado desde la compañía.
Impulso a la cooperación industrial europea
Al mismo tiempo, la participación de Navantia en Euronaval se ha visto reforzada por nuevos pasos en materia de cooperación industrial europea. Durante el evento, la empresa ha suscrito con Naval Group y Fincantieri el acuerdo de consorcio para la segunda fase del programa “European Patrol Corvette (EPC2)”. Además, Navantia y Fincantieri han progresado en la constitución de una “joint venture” para sus respectivos programas nacionales EPC y las oportunidades de exportación asociadas.
“Con este enfoque, Navantia refuerza su posicionamiento como diseñador e integrador de sistemas navales complejos y su apuesta por la interoperabilidad, la arquitectura abierta, la soberanía tecnológica y la colaboración industrial como elementos determinantes para las marinas del futuro”, ha concluido la compañía.