Norwegian Cruise Line llegó a dispararse más de un 13% en la Bolsa de Nueva York después de publicar sus cuentas del tercer trimestre de 2026, que superaron con holgura las proyecciones del mercado.
La naviera batió las previsiones de los analistas al registrar en el tercer trimestre unos ingresos de 2.946,76 millones de dólares (2.638 millones de euros), ligeramente por encima de los 2.938,14 millones de dólares (2.630 millones de euros) obtenidos en el mismo periodo del ejercicio anterior, junto con un beneficio neto de 513,76 millones de dólares (460 millones de euros).
El desempeño operativo también rebasó las propias referencias internas de la empresa: el EBITDA ajustado alcanzó los 937 millones de dólares (838 millones de euros), por encima de los 874 millones de dólares (782 millones de euros) estimados, mientras que el beneficio por acción (BPA) ajustado se situó en 1,12 dólares (1 euro), claramente por encima de la expectativa del consenso de 0,94 dólares (0,84 euros).
Apoyada en estas sólidas cifras, la dirección de Norwegian revisó al alza sus proyecciones para todo el ejercicio 2026. Ahora prevé un beneficio neto ajustado de aproximadamente 789 millones de dólares (706 millones de euros) y sitúa su objetivo de Ebitda ajustado en torno a los 2.550 millones de dólares (2.283 millones de euros).
Al mismo tiempo, el consejo comunicó relevos en la alta dirección: el actual director financiero, Mark Kempa, abandonará el puesto tras más de 25 años en la compañía y será reemplazado a partir del 1 de enero por Meghan Montana, actual directora de estrategia de la firma.