El coste de las importaciones sube un 5,7%: qué productos pueden notar la presión en otoño

La energía importada cuesta un 14,7% más que hace un año y los precios sin energía avanzan un 3,2%; el indicador no garantiza subidas al consumidor, pero revela presión en la cadena productiva

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Los productos industriales que España compra en el exterior eran en julio un 5,7% más caros que un año antes. El Índice de Precios de Importación (IPRIM) encadena cinco meses de aumentos interanuales y vuelve a acelerar una décima, aunque en comparación con junio los precios bajaron ligeramente, un 0,1%.

El dato ofrece una primera señal sobre los costes que afrontan las empresas españolas cuando compran materias primas, componentes industriales o energía fuera del país.

No es un índice de precios al consumidor. Una subida del IPRIM no significa que los productos de las tiendas tengan que encarecerse en la misma proporción, porque las empresas pueden absorber parte del incremento con sus márgenes, cambiar de proveedor o haber cerrado contratos de suministro con anterioridad.

Sí permite detectar dónde se están acumulando presiones de costes.

La energía sigue siendo el gran foco

Los precios de la energía importada estaban en julio un 14,7% por encima de los de un año antes.

La tasa se moderó 1,1 puntos respecto a junio debido principalmente al comportamiento del crudo y del gas natural.

De hecho, en comparación mensual, los precios de la extracción de petróleo y gas natural bajaron un 2,4%.

El movimiento opuesto apareció en el suministro de energía eléctrica, gas, vapor y aire acondicionado, cuyos precios importados se dispararon un 47,7% mensual.

Sin energía, las importaciones también son más caras

Eliminar la energía no borra la presión.

El IPRIM sin energía aumentó un 3,2% interanual, tres décimas más que en junio.

Esto indica que el encarecimiento no se concentra únicamente en petróleo, gas o electricidad.

Los bienes de equipo, por ejemplo, aumentaron su tasa anual tres décimas hasta el 1,5%, debido entre otros factores al comportamiento de productos informáticos.

Bienes intermedios: la presión que puede aparecer meses después

Los bienes intermedios merecen especial atención porque se utilizan para fabricar otros productos.

En junio habían mostrado una inflación importada del 6,8%, impulsada por la industria química y la metalurgia.

Si estos costes permanecen elevados durante varios meses, pueden terminar trasladándose parcialmente a manufacturas, envases, construcción, automóviles, productos químicos y otros bienes.

La transmisión suele producirse con retraso y nunca es automática.

Qué podría llegar al consumidor en otoño

Hay tres grandes canales que conviene vigilar.

El primero es energía y combustibles, porque afectan directamente al transporte y a los costes de producción de casi todos los sectores.

El segundo son las materias primas y productos químicos utilizados por la industria.

El tercero son los componentes y bienes intermedios importados utilizados para producir bienes terminados en España.

Pero el dato de julio no permite afirmar hoy que un alimento, un electrodoméstico o un automóvil vaya a subir una cantidad concreta en septiembre u octubre.

Los precios dentro de España también están acelerando

El indicador exterior coincide con un fuerte aumento de los precios industriales nacionales.

El IPRI aumentó un 9,2% interanual en julio, con la energía creciendo un 20,8%. Sin energía, la subida se reduce al 3,5%.

Dos días después de conocer ese dato, el IPC adelantado de agosto ha situado la inflación de consumo en el 4,3%, siete décimas más que en julio.

La combinación muestra presión en varios eslabones de la cadena, aunque con intensidades muy distintas: importaciones +5,7%, precios industriales nacionales +9,2% e IPC +4,3%.