Puente plantea revisar el modelo ferroviario pero ve inviable el cambio por la actual situación política “complicada”

Óscar Puente ve necesario revisar el modelo ferroviario, pero asume que es inviable por la tensión política y anuncia su dimisión tras el accidente de Urda.

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El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, ha defendido la necesidad de replantear el modelo del sistema ferroviario en España, aunque ha admitido que, en el contexto actual, ese giro resulta poco viable por una dinámica política “complicada” en la que “nadie quiere renunciar”.

“¿Creo que se debería revisar el modelo ferroviario? Sí. Siendo realista, ¿es esto posible? La dinámica política es muy complicada”, ha señalado durante su comparecencia de este martes, solicitada por él mismo, ante la Diputación Permanente del Congreso. En esta sesión ha rendido cuentas sobre su gestión tras el accidente ferroviario de Urda (Toledo) del 28 de octubre de 2026, en el que han perdido la vida 69 personas. Al concluir su intervención, ha comunicado su dimisión como ministro y su decisión de no presentarse en las listas del PSOE en las próximas elecciones.

El titular de Transportes ha lamentado los continuos cambios de criterio en función de quién gobierne en cada administración. “Cambian los gobiernos en las ciudades, en las comunidades autónomas, en el gobierno central. Los que decían una cosa en la oposición, en un lado, cuando llegan al Gobierno, hacen lo que pueden seguramente, pero en la oposición decían otra cosa”, ha explicado.

En este contexto, ha reclamado “una reflexión en frío” sobre las prioridades en materia ferroviaria y ha subrayado que “nadie quiere renunciar” ni a la alta velocidad ni a los soterramientos en su territorio, unas actuaciones que, solo en el caso de los soterramientos, supondrían un coste de 40.000 millones de euros.

“¿Quién renuncia? ¿Hay alguna ciudad que diga 'Nosotros renunciamos al soterramiento, nosotros vamos a hacer una integración blanda'? Ninguna. Y como, además, las decisiones no se toman de una manera objetiva y ahora todo es igual, sino que de repente llega alguien y dice 'Pues aquí, sí y aquí, no'. Pues claro, siempre hay un agravio comparativo contra el que es imposible argumentar”, ha advertido.

Por ello, ha instado a fijar un marco común que sirva para todos los proyectos. Reclama la creación de un criterio técnico uniforme y transparente: “Porque no lo ha habido. Y eso es responsabilidad de todos”, ha criticado.

En otro momento de su intervención, Puente ha defendido el esfuerzo presupuestario en conservación y mantenimiento llevado a cabo bajo los gobiernos de Pedro Sánchez. Ha recalcado que la red ferroviaria no puede evolucionar “del 0 al 100 de la noche a la mañana”, aludiendo al salto desde una ejecución presupuestaria en torno al 30% en 2016 hasta aproximadamente el 90% diez años más tarde, según sus propios cálculos. “Venimos de años de profunda desinversión, de bajísima ejecución presupuestaria”, ha avisado.

“Bajo mi mandato, y no digo que sea mérito mío, se han alcanzado cuotas de porcentaje de ejecución récord”, ha subrayado, contraponiendo estos datos a los de los gobiernos del Partido Popular, cuando “las inversiones han sido muy bajas, el grado de ejecución presupuestaria ha sido muy bajo y el abandono ha sido total”. “Esta es la realidad”, ha remachado.

Condiciones laborales en el centro de control de Adif

En la parte final de su comparecencia, el ministro se ha referido a las condiciones laborales del personal del centro de control de Adif, tras ser cuestionado sobre cómo podían influir en el desempeño de sus funciones.

“Yo he escuchado muchas mentiras sobre la situación de los trabajadores. Se ha descrito por parte de algunos una especie de situación dantesca en la que no se pueden levantar ni para ir al lavabo, que están muy mal pagados, etcétera”, ha comenzado señalando.

A continuación, ha detallado que un operador M1 —la categoría del trabajador que estaba de servicio en el momento del siniestro— percibe una retribución total bruta superior a 52.000 euros anuales, lo que equivale, según ha indicado, a entre 2.500 y 3.000 euros netos al mes.

“¿Es mucha? ¿Es poca? Seguramente sea poca. Porque seguramente todos los oficios, y más estos, están mal pagados. Pero no son 1.200 ni 1.600 euros”, ha puntualizado, desmintiendo así las cifras difundidas por algunos medios.

También ha precisado que el empleado se encontraba en las dos primeras horas de su turno y regresaba tras cuatro días de descanso, con una jornada de 37 horas semanales.

Por último, Puente ha reconocido que desconoce si “había alguna circunstancia dentro de la atmósfera de trabajo de esa persona que le pudiera haber llevado a tomar una decisión equivocada” y ha recalcado que será la autoridad judicial la que determine las causas del accidente.