Redeia cerró el primer trimestre del año con un beneficio neto de 140,3 millones de euros, lo que supone un avance del 1,8% frente al mismo periodo del ejercicio previo. La compañía indicó que, al igual que en trimestres anteriores, no ha contabilizado ninguna provisión relacionada con el apagón eléctrico del 28 de abril de 2025 “ya que se considera que Red Eléctrica (REE) actuó de conformidad con la normativa vigente”.
La facturación del grupo, que integra la matriz de Red Eléctrica de España, aumentó un 4,6% respecto al primer trimestre de 2025, al superar los 443 millones de euros a 31 de marzo, incluyendo tanto la cifra de negocio como la participación en beneficios de sociedades.
Por líneas de actividad, los ingresos por la operación y el transporte de electricidad en España repuntaron un 8,5% interanual, hasta 385,3 millones de euros, impulsados, entre otros aspectos, por la entrada en servicio de nuevas infraestructuras de la red de transporte.
En el negocio internacional, la transmisión eléctrica gestionada por Redinter alcanzó los 32,5 millones de euros, mientras que la actividad de fibra óptica de Reintel obtuvo una cifra de negocio de 34,4 millones de euros.
El resultado bruto de explotación (Ebitda) del grupo presidido por Beatriz Corredor avanzó un 5,8% en los tres primeros meses de 2026, hasta situarse en 338,8 millones de euros.
En paralelo, Redeia incrementó un 43% la inversión destinada a apoyar la transición energética y el desarrollo industrial del país en el primer trimestre, en comparación con el mismo periodo de 2025. Entre enero y marzo, destinó 338,4 millones de euros a la operación y el transporte del sistema eléctrico español.
Esta cuantía representa más del 96% del total de inversiones del grupo, que rebasaron los 350 millones de euros, un 38% más que un año antes. El refuerzo inversor se ajusta al plan estratégico de la compañía, que contempla destinar en torno a 1.500 millones de euros anuales al TSO en los próximos años.
Dentro de este volumen, 312 millones de euros se dirigieron al desarrollo de la red de transporte, frente a los 218 millones de euros del ejercicio precedente, lo que ha permitido acelerar la construcción de nuevas líneas, subestaciones y la renovación de activos existentes.
La deuda financiera neta de Redeia aumentó en 95,2 millones de euros, hasta 5.569,4 millones de euros al cierre de marzo. El incremento de las inversiones fue compensado parcialmente por la generación de caja y por el cobro de subvenciones vinculadas a la financiación de proyectos, como la interconexión con Francia por el Golfo de Vizcaya y los fondos PRTR.
La empresa mantiene su compromiso de que, en 2030, el 100% de su deuda financiera cumpla criterios ESG. A finales de marzo, la deuda bajo estos parámetros alcanzaba el 82%, porcentaje que se elevaría al 83% si se incorpora la emisión de bonos realizada en abril.
Dividendo propuesto para 2025
En materia de retribución al accionista, el consejo de administración ha planteado a la Junta General el pago de un dividendo de 0,80 euros por acción con cargo a los resultados de 2025.
De esa cantidad, ya se abonaron 0,20 euros por título como dividendo a cuenta el pasado 7 de enero. En consecuencia, el dividendo complementario ascenderá a 0,60 euros por acción y está previsto que se pague en julio.
Sin provisiones por el apagón eléctrico
En relación con la investigación del cero eléctrico registrado hace un año, el grupo detalla en la información remitida a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) que, tras los informes de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), la apertura de expedientes por parte del regulador, uno de ellos calificado como muy grave para Red Eléctrica, y las conclusiones del panel de expertos europeos, que apuntan a la ausencia de incumplimientos o conductas imputables al operador del sistema, mantiene su decisión de no dotar provisiones en las cuentas.
Sobre los expedientes de la CNMC, Redeia recalca que los hechos analizados “no implican, por sí mismos, la atribución del origen o causa del apagón a las empresas afectadas, dado que el incidente respondió a un origen multifactorial” y que las compañías involucradas “podrán formular alegaciones y proponer la práctica de pruebas que estimen procedentes”.
El operador del sistema eléctrico está examinando el acuerdo de incoación del expediente sancionador y recuerda que la existencia de hechos que, a juicio de la CNMC, constituyen indicios para abrir dicho procedimiento “no significa que se haya probado la comisión de infracción alguna por parte de Red Eléctrica, sino que habrá que estar a lo que resulte de la tramitación del procedimiento, que se halla en una fase muy inicial y en el que Red Eléctrica presentará alegaciones y ejercerá cuantas acciones proceda en su defensa”.
En este contexto, la compañía subraya que, al cierre del primer trimestre de 2026, “no se han atribuido ni reconocido formalmente responsabilidades legales”. “Aunque el proceso de designación de responsabilidades no ha concluido, seguiremos de cerca este caso para conocer su evolución futura”, concluye.