S&P Global Ratings ha asignado a Sacyr una calificación crediticia corporativa de “BBB-” como emisor de deuda a largo plazo, con perspectiva “estable”, lo que implica que la compañía pasa a formar parte de la categoría de “Grado de Inversión”.
Es la primera ocasión en la que Sacyr obtiene un rating por parte de S&P, tal y como recuerda la propia empresa en un comunicado, donde subraya que este logro “reconoce la transformación de su modelo de negocio, su solidez financiera y su evolución hacia un perfil cada vez más concesional e internacional”.
La agencia sustenta su decisión en la elevada aportación del negocio concesional, en la integración vertical entre sus capacidades concesionales y el área de Ingeniería e Infraestructuras, así como en la visibilidad y estabilidad de los flujos de caja, que proceden de una cartera diversificada de activos a largo plazo.
Además, S&P resalta que dicha cartera está integrada mayoritariamente por proyectos estructurados en torno a pagos por disponibilidad, lo que aporta mayor estabilidad y reduce la exposición al riesgo asociado a la demanda.
Esta nota de S&P se añade al rating “BBB (menos)”, con tendencia “estable”, que Morningstar DBRS concedió a la compañía en octubre de 2025.
“Sacyr consolida así su posición dentro de la categoría de 'Investment Grade', con la incorporación de S&P al grupo de agencias que califican a la compañía dentro de esta categoría, y refuerza el reconocimiento externo de la solidez de su modelo de negocio y de su estrategia financiera, avanzando en el cumplimiento de los objetivos establecidos en el Plan Estratégico 2024-2027”, concluye la compañía.