El portavoz de vivienda de Sumar en el Congreso, Alberto Ibáñez, ha emplazado a Junts a respaldar el decreto que amplía la prórroga de los alquileres, al considerar que ese apoyo es la vía más clara para evidenciar que la formación no es “racista ni clasista”. A pesar de la ruptura de relaciones de los postconvergentes con el socio minoritario del Gobierno, sostiene que todavía existe margen para alcanzar un entendimiento.
En esta línea, ha remarcado que frente a quienes tienen la piel “fina”, tras las palabras de la vicepresidenta segunda Yolanda Díaz (que definió a Junts como clasista y racista), Sumar mantendrá una postura de “culo de ferro”, en alusión al apodo del dirigente comunista italiano Enrico Berlinguer, conocido por no levantarse nunca de una mesa de negociación.
Ibáñez también ha censurado el tono utilizado por la ministra de Vivienda, Isabel Rodríguez, cuando se remitió al criterio de los tribunales sobre la continuidad de la prórroga de alquileres en caso de que el decreto decayera. Ha recalcado que esa actitud le parece “poco peligrosa” y que, a su juicio, se equivocó. “Tendría que empezar a decidir si quiere ser ministra de Vivienda o candidata del PSOE a alguna comunidad autónoma. Lo segundo no suele salir bien”, ha avisado en una comparecencia en el Congreso.
El diputado de Compromís ha defendido que el decreto, que se someterá a convalidación la próxima semana, constituye la herramienta más eficaz para garantizar estabilidad a los arrendatarios durante los próximos dos años.
Por ello, confía en que las formaciones del bloque de derechas (PP, Vox y Junts) acaben inclinándose por el respaldo a la prórroga de alquileres, al entender que es lo que demanda su base electoral. Así lo refleja la encuesta de Atenea del Dato, encargada por el grupo europarlamentario The Left, que indica que el 73,6% de la ciudadanía española es partidaria de mantener la prórroga.
Centrar el debate en los partidos es “pobre”
Ibáñez ha vuelto a dirigirse de forma directa a Junts, pese al choque originado por las declaraciones de la vicepresidenta segunda, y ha ironizado con que la “piel fina de algunos” no le inquieta. A su juicio, el debate sobre las políticas de vivienda se empobrece cuando las formaciones optan por hablar de sí mismas en lugar de abordar las medidas. “No habrá mejor manera de demostrar que no se es racista ni clasista que votando a favor de este real decreto”, ha reiterado.
El diputado se ha mostrado especialmente duro con Vox, tras el pacto alcanzado con el PP en Extremadura que introduce la prioridad nacional en el acceso a servicios y ayudas. Ha lanzado que, si finalmente se tumba el decreto de vivienda, lo que en realidad estarán protegiendo es al parlamentario que “tiene cinco, seis y siete viviendas”. “Efectivamente esa es su prioridad nacional. Aquellos que acaparan vivienda para que el resto de españoles no tengan. Ante su asqueroso racismo, derechos para todo el mundo”, ha concluido.
La portavoz de Sumar presiona al PP y le reclama su apoyo
Por su parte, la portavoz del grupo plurinacional, Verónica Barbero, ha evitado entrar en el cruce con Junts y ha centrado su intervención en el Congreso en interpelar al PP, como principal partido de la oposición, para que vote a favor del decreto. Ha defendido que eso es lo que desean sus propios votantes, de acuerdo con el sondeo elaborado por Atenea del Dato.
Barbero se ha mostrado igualmente segura de que el decreto será convalidado y ha subrayado que “no dan por perdido” a ningún grupo en la negociación, tampoco a Junts. Con todo, ha puesto el acento en exigir al PP que reconsidere su rechazo al texto, al tiempo que ha recalcado que no pretende cargar sobre los populares la responsabilidad última de que la prórroga de alquileres salga adelante o quede derogada.