El Gobierno Vasco ha asegurado que existen nuevos inversores interesados en entrar en Tubos Reunidos, aunque por el momento no se ha formalizado ninguna propuesta concreta para rescatar a la compañía.
Así lo ha afirmado este martes el consejero de Industria, Transición Energética y Sostenibilidad, Mikel Jauregi, quien ha defendido que el concurso de acreedores abre una “nueva etapa” para la empresa, marcada por la reestructuración de la deuda y una mayor estabilidad laboral.
La reestructuración de la deuda, clave para atraer capital
Jauregi ha insistido en que la solución para Tubos Reunidos pasa por la llegada de un nuevo inversor con un proyecto industrial de futuro, pero ha advertido de que antes deben cumplirse dos condiciones fundamentales: reducir la deuda y consolidar la paz social.
Para ilustrarlo, el consejero ha recurrido a una metáfora inmobiliaria: “Nadie va a pagar por un piso cuya hipoteca es cinco veces superior a su valor real”.
En este sentido, ha subrayado que el concurso de acreedores permite abordar de forma “legal y ordenada” una reestructuración financiera que hasta ahora no era posible, especialmente por la posición de la SEPI, principal acreedora de la empresa.
La suspensión de la huelga mejora el clima laboral
El Ejecutivo vasco también valora positivamente la suspensión de la huelga indefinida que los trabajadores mantenían desde marzo, al considerar que esta decisión contribuye a generar un entorno más favorable para captar inversión.
Jauregi ha destacado que la vuelta a la actividad es esencial para garantizar dos objetivos inmediatos: asegurar el pago de las nóminas y mantener la confianza de los clientes. “Si la actividad se paraliza, los clientes acabarán marchándose”, ha advertido.
Aunque no existen todavía ofertas en firme, el Gobierno Vasco considera que la combinación de saneamiento financiero y estabilidad social puede facilitar la entrada de capital y garantizar la continuidad de una de las compañías industriales más emblemáticas del País Vasco.