UGT ha culminado el desarrollo de una herramienta propia de inteligencia artificial (IA) centrada en el ámbito laboral y sindical, dirigida a sus personas afiliadas y pensada para apoyar el trabajo cotidiano de sus delegados y delegadas, tal y como ha comunicado este viernes el vicesecretario general de Política Sindical, Fernando Luján, en unas jornadas confederales de la organización.
Luján ha indicado que la central sindical ha invertido alrededor de un año en la creación de esta solución, basada en tecnología española y con origen en Navarra, defendiendo que "la IA puede ser un buen instrumento para la acción sindical si se es capaz de gobernar y acceder a la producción de la IA".
El responsable sindical ha señalado que el proyecto se ha alargado deliberadamente para sortear los "grandes defectos" presentes en los modelos generalistas disponibles en el mercado, como las "alucinaciones", los fallos de respuesta o las menciones a citas inexistentes en la jurisprudencia.
"NO SUSTITUYE A LOS ABOGADOS"
Al mismo tiempo, Luján ha insistido en que esta herramienta de IA no reemplazará en ningún caso el trabajo profesional de los servicios jurídicos del sindicato. "Los abogados y las abogadas siguen siendo un pilar fundamental del sindicato y de la acción sindical", ha recalcado.
En esta línea, ha rechazado los modelos plenamente automatizados en los que se introduce, por ejemplo, una carta de despido y se obtiene de forma directa una demanda, alertando de los peligros que implican las plataformas generalistas de IA cuando no media la supervisión de un especialista.
De acuerdo con las advertencias que le han trasladado los servicios jurídicos, en algunos casos las personas usuarias recurren a estas inteligencias artificiales tras un despido y las contestaciones que reciben terminan convirtiéndose en un "reconocimiento expreso" de los hechos alegados por la empresa, facilitando la labor probatoria a la parte empleadora antes de llegar al juicio.
Por este motivo, ha defendido que sea un abogado quien formule las preguntas al trabajador sobre cuestiones clave para su defensa —como la pertenencia a un grupo de empresas, los periodos trabajados sin contrato o el cálculo de horas extraordinarias no registradas ni abonadas a efectos de indemnización—, elementos que, ha reiterado, "no son sustituibles" por la inteligencia artificial.