Un peón del sector metalúrgico de Guipúzcoa percibe por cada hora trabajada un salario un 30% superior al de un ingeniero de Cuenca, de acuerdo con el informe “La negociación colectiva en la industria y servicios del metal en 2052” elaborado por la patronal Confemetal. El documento evidencia la fuerte dispersión salarial existente entre los distintos convenios provinciales del metal.
Según este estudio, en hasta 13 provincias españolas los ingenieros del sector del metal reciben una remuneración por hora inferior a la que cobra un peón en Guipúzcoa, territorio que encabeza las retribuciones para esta categoría profesional.
En detalle, un peón de la industria metalúrgica en Guipúzcoa ingresa 16,2 euros por hora, una cuantía que se sitúa por encima de lo que cobran por hora los ingenieros de Cuenca (12,47 euros), Badajoz (12,80 euros), Jaén (13,08 horas), Cáceres (13,19 euros), Lleida (13,25 euros), Ciudad Real (13,57 euros), Murcia (14,13 euros), Lugo (14,29 euros), Castellón (14,65 euros), Soria (15,13 euros), Ourense (15,31 euros), Salamanca (15,51 euros) y Almería (16,18 euros).
Confemetal detalla que estas cifras proceden de las tablas salariales de los convenios colectivos provinciales de la industria siderometalúrgica de 2025 y que, para su cálculo, se han sumado el salario base, el de grupo, las pagas extraordinarias y determinados pluses, como el de transporte. No se han incluido otros conceptos, entre ellos los ligados a condiciones específicas del puesto, las horas extraordinarias o los complementos por antigüedad.
Conforme al informe, en 2025 el salario medio por hora en el conjunto del sector del metal para la categoría de antiguo peón se situó en 11,96 euros, lo que supone casi un 3,4% más que en 2024. Además, los cuatro grupos profesionales analizados (antiguo peón, antiguo obrero, antiguo administrativo y antiguo ingeniero licenciado) registraron incrementos en su retribución por hora respecto al año anterior.
La media estatal por hora trabajada alcanza los 13,06 euros para el oficial obrero, un 3,4% más que en 2024; 13,56 euros para el oficial administrativo (+3,38%) y 18,30 euros para el ingeniero (+3,36%).
Guipúzcoa, a la cabeza salarial en todas las categorías del metal
Las diferencias territoriales en el salario por hora son notables. Guipúzcoa y Navarra lideran la remuneración de los peones del metal, con 16,2 y 15,88 euros por hora, respectivamente, mientras que Cuenca, Cáceres y Lleida se sitúan en la parte baja, con 9,28; 10,15 y 10,26 euros por hora.
En el grupo de ingenieros, Guipúzcoa, Girona y Pontevedra son las provincias con las mejores condiciones, con 27,71; 25,33 y 24,19 euros por hora, respectivamente. En el extremo opuesto figuran Cuenca (12,47 euros) y Badajoz (12,80 euros por hora).
En la categoría de obrero, los salarios más reducidos corresponden a Cuenca (10,54 euros por hora) y Guadalajara (11,04 euros por hora), frente a Guipúzcoa y Navarra, donde se registran las remuneraciones más elevadas, con 18 y 17,09 euros por hora, respectivamente.
En cuanto al personal administrativo, Guipúzcoa y Navarra vuelven a encabezar la clasificación, con 19,57 y 17,09 euros por hora, respectivamente. En la parte baja se sitúan Cuenca (10,69 euros) y Cáceres (11 euros).
Entre 2019 y 2025, el salario por hora de los peones de la industria del metal ha crecido un 20,8%, hasta alcanzar una media de 11,96 euros, mientras que el de los obreros ha avanzado un 21,5%, hasta los 13,06 euros por hora. En ese mismo periodo, la remuneración de los administrativos ha aumentado un 21,7%, hasta los 13,56 euros de media en 2025, y la de los ingenieros licenciados ha repuntado un 22,6%, hasta los 18,30 euros por hora.
La estructura de la negociación colectiva del metal se organiza en torno al Convenio Estatal del Metal (CEM), que fija el marco común para cuestiones como la clasificación profesional, la formación o la prevención de riesgos laborales. A partir de ahí, una amplia red de convenios provinciales y autonómicos adapta las condiciones laborales a la realidad económica y productiva de cada territorio.
Este entramado convencional cubre a un tejido de unas 220.000 empresas y a más de dos millones de trabajadores vinculados a actividades como la industria manufacturera, las instalaciones, el mantenimiento, la reparación y el comercio especializado del metal.