El VII Foro UNAV para el Futuro del Turismo ha puesto en primer plano la cooperación entre administraciones y empresas y el rol estratégico de las agencias de viajes a la hora de convertir el patrimonio en productos turísticos comercializables y sostenibles.
El encuentro, celebrado los días 21 y 22 de octubre en Lucena (Córdoba) y promovido por la Unión Nacional de Agencias de Viajes (UNAV), junto a Fetave y la Federación Madrileña de Agencias de Viajes (Femav), ha concluido con diez líneas de actuación para transformar los recursos históricos, culturales, paisajísticos y gastronómicos de los territorios en palanca de desarrollo económico y generación de empleo.
El presidente de UNAV-Fetave, César Gutiérrez, ha defendido que “no sobran turistas: lo importante es gestionar bien el turismo”, apostando por diversificar la oferta, combatir la estacionalidad y repartir de forma más equilibrada los flujos de visitantes.
Entre las conclusiones principales del foro se subraya que disponer de patrimonio, paisaje o gastronomía no asegura por sí solo el éxito turístico; es imprescindible diseñar experiencias singulares, alineadas con las expectativas de los viajeros y fácilmente integrables en los canales de venta.
Bajo el lema “Del patrimonio al mercado: destinos, empresas y viajeros ante una nueva etapa”, los asistentes han incidido en la necesidad de coordinar la producción y la distribución turística para garantizar la continuidad y viabilidad comercial de las propuestas.
Igualmente, han reclamado reforzar la colaboración entre administraciones, empresas y asociaciones empresariales para impulsar proyectos, posicionar destinos y coordinar inversiones, servicios e infraestructuras.
El propósito es avanzar hacia un modelo de gestión compartida que favorezca la iniciativa privada y reparta los beneficios del turismo entre la población residente y el conjunto del territorio.
Comercialización, demanda y nuevas tecnologías
Las sesiones de trabajo han evidenciado el cambio en las preferencias de los viajeros, que se inclinan por experiencias conectadas con la población local, relatos propios y espacios menos masificados, más allá de los recorridos tradicionales.
Para dar respuesta a esta tendencia, el foro ha señalado la importancia de articular propuestas integrales que incluyan servicios, precios, disponibilidad, accesibilidad y condiciones de contratación. También ha defendido la conveniencia de estandarizar procesos que faciliten la comercialización sin renunciar a la personalización del servicio.
Las agencias de viajes se sitúan así como intermediarios esenciales para acercar los destinos de interior a nuevos segmentos de demanda y disminuir su dependencia de las grandes plataformas generalistas.
La conectividad ha sido otro de los ejes tratados, con especial atención a la intermodalidad y a la combinación de trenes, aviones y otros medios de transporte. Los participantes han resaltado, además, el potencial de la inteligencia artificial y de los espacios compartidos de datos para incrementar la visibilidad de los destinos, gestionar la demanda y facilitar la labor de los profesionales, aunque han insistido en que la tecnología debe complementar el conocimiento y la experiencia de las agencias.
En el plano laboral, el foro ha identificado como desafíos prioritarios la estacionalidad, la captación de talento y el relevo generacional. Para hacerles frente, ha abogado por reforzar la formación, la adaptación tecnológica y la integración del bienestar laboral con la productividad empresarial.
Lucena, ejemplo de destino patrimonial de interior
La elección de Lucena como sede del foro ha permitido destacar el potencial de las ciudades medias andaluzas y de los destinos patrimoniales de interior para diversificar la oferta turística más allá del modelo de sol y playa.
Su patrimonio histórico, civil, religioso y cultural, junto con iniciativas como la Fundación Ciudades Medias del Centro de Andalucía, ilustra las posibilidades de articular propuestas diferenciadas a partir de los recursos del territorio.
El encuentro, celebrado bajo la Presidencia de Honor de SM el Rey Felipe VI, ha contado con el respaldo del Ayuntamiento de Lucena, la Diputación de Córdoba y la Junta de Andalucía, además del patrocinio de una veintena de marcas.