Irene Montero descarta integrar Podemos en el Frente Amplio sin cerrar la puerta a una alianza electoral

La dirigente de Podemos aclara que su acuerdo con Gabriel Rufián permitirá incorporar candidatos de su partido a las listas de ERC y defiende que las primarias determinen los nombres. No descarta pactos con otras fuerzas políticas pero niega la posibilidad de integrar Podemos en el Frente Amplio

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La secretaria política de Podemos y eurodiputada, Irene Montero | Alejandro Martínez Vélez - Europa Press
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La eurodiputada y dirigente de Podemos, Irene Montero, ha descartado este martes que su formación vaya a integrarse en el Frente Amplio, aunque mantiene abierta la posibilidad de alcanzar un acuerdo electoral con las organizaciones que componen este espacio de cara a las elecciones generales del próximo 29 de noviembre.

Durante una entrevista en La Hora de La 1, de TVE, Montero ha reconocido que un acuerdo entre las distintas fuerzas a la izquierda del PSOE "es lo que la gente les está pidiendo" y ha confirmado que las conversaciones continúan abiertas. Sin embargo, ha rechazado que esa colaboración implique la incorporación de Podemos a la estructura del Frente Amplio, que reúne a Movimiento Sumar, Izquierda Unida, Más Madrid y los Comuns.

La distinción resulta relevante para las negociaciones electorales, puesto que Podemos contempla compartir candidaturas con otras organizaciones sin renunciar a su autonomía política ni a sus propios procedimientos para elegir representantes. Esta fórmula permitiría negociar una coalición sin necesidad de que la formación morada se incorporase al proyecto impulsado por los partidos que integran el Frente Amplio.

Montero aclara los términos del acuerdo con Rufián

La dirigente de Podemos también ha precisado el alcance del entendimiento con Gabriel Rufián, de Esquerra Republicana de Catalunya (ERC), al que ha definido como una colaboración para "poder hacer equipo de cara a las elecciones generales".

Según ha explicado, el pacto contempla la presencia de candidatos de Podemos en las listas de ERC, aunque el número de representantes que finalmente obtengan dependerá de los resultados electorales. Montero ha aclarado que este entendimiento es independiente de las primarias de Podemos, de las que saldrán los nombres de quienes concurran a los comicios.

De esta manera, el acuerdo con ERC establece una vía de colaboración electoral entre ambas formaciones sin sustituir el proceso interno de selección de candidatos de Podemos, que mantiene su apuesta por las primarias como procedimiento para configurar sus listas.

El pacto con ERC no cierra la puerta al Frente Amplio

Montero ha señalado que la colaboración con ERC no impide alcanzar acuerdos con otras fuerzas políticas que compartan objetivos, por lo que las conversaciones con el Frente Amplio pueden continuar pese a las diferencias sobre la fórmula organizativa.

La posición de Podemos introduce una distinción entre la integración en una plataforma política y la constitución de una coalición electoral. Mientras la primera supondría incorporarse al espacio ya constituido, la segunda permitiría que distintas organizaciones concurriesen conjuntamente conservando su identidad y sus estructuras.

Esta diferencia adquiere especial importancia ante la proximidad de las elecciones, ya que los partidos deben resolver sus alianzas antes de que concluya el plazo legal para registrar coaliciones. El viernes 16 de octubre es la fecha límite para comunicar estos acuerdos a la Junta Electoral, conforme al calendario de los comicios del 29N. La principal incógnita es si las negociaciones que se están manteniendo permitirán articular candidaturas compartidas o si las distintas fuerzas de la izquierad acabarán concurriendo por separado en parte del territorio.

La fragmentación electoral y el reparto de escaños

La negociación también tiene consecuencias sobre el reparto de escaños, especialmente en las provincias que eligen un número reducido de diputados. El sistema electoral español distribuye los 350 escaños del Congreso mediante circunscripciones provinciales y aplica la fórmula D'Hondt, por lo que la concentración del voto en una candidatura puede favorecer la obtención de representación frente a su dispersión entre varias listas.

Este efecto no es uniforme en todo el territorio, puesto que depende del número de escaños asignados a cada provincia, del porcentaje de voto de las candidaturas y de la competencia con el resto de partidos. En circunscripciones pequeñas, dos fuerzas que concurran por separado pueden quedarse sin representación pese a reunir conjuntamente un volumen de votos suficiente para disputar un diputado.

En este contexto, la decisión de Podemos de negociar acuerdos con ERC y mantener abiertas las conversaciones con el Frente Amplio deja pendientes tanto el alcance territorial de las alianzas como la composición de las candidaturas. La posibilidad de concurrir bajo una misma fórmula electoral no implica necesariamente que todos los partidos deban integrarse en una única organización política.