Las últimas encuestas de las elecciones andaluzas colocan al PP de Juanma Moreno como claro ganador el 17M, pero dejan una incógnita decisiva: si revalidará la mayoría absoluta o si necesitará a Vox para gobernar.
El promedio propio de los principales sondeos publicados en la recta final sitúa al PP en torno al 42,7% de los votos y en una horquilla central de 55-56 escaños, justo sobre la mayoría absoluta del Parlamento andaluz, fijada en 55 diputados.
Una mayoría absoluta sin cerrar
A una semana de las elecciones andaluzas del 17 de mayo, todas las encuestas coinciden en el dato principal: Juanma Moreno volvería a ganar con mucha distancia sobre el PSOE. La duda ya no está en quién quedará primero, sino en si el PP logrará gobernar solo o si tendrá que abrir una negociación con Vox.
El Parlamento de Andalucía tiene 109 escaños y la mayoría absoluta está fijada en 55 diputados. Ese número es ahora mismo la frontera real de la campaña: por encima de 55, Moreno conserva el control total del Gobierno andaluz; por debajo, la legislatura quedaría condicionada por Vox.
El promedio de las encuestas publicadas en las últimas semanas deja al PP en una zona muy ajustada: alrededor de 55-56 escaños. Es decir, la mayoría absoluta aparece como escenario posible, incluso probable, pero no garantizado. La diferencia entre gobernar en solitario o depender de Vox puede estar en uno o dos diputados.
Para este análisis se han tomado como referencia los seis sondeos publicados entre mediados de abril y la primera semana de mayo:
El promedio deja esta fotografía central:
| PARTIDO | ESCAÑOS | % DE VOTO |
| PP | 55-56 | 42,7 |
| PSOE | 27 | 22,6 |
| VOX | 16 | 14,8 |
| Por Andalucía | 6 | 8,1 |
| Adelante Andalucía | 4 | 6,3 |
El PP está en el límite alto de la gobernabilidad en solitario; el PSOE sigue lejos de disputar la victoria; Vox mejora su papel como llave potencial; y la izquierda a la izquierda del PSOE aparece fragmentada, pero con opciones claras de representación.
El PP: primera fuerza clara, pero pendiente de un puñado de escaños
Juanma Moreno conserva una ventaja muy amplia. Ningún sondeo le baja de la primera posición y todos le sitúan alrededor del 41%-44% de los votos. El problema para el PP no es la victoria, sino el listón.
El sondeo de GAD3 para ABC, Sur e Ideal situó al PP en el 44,1% y entre 56 y 58 escaños, el escenario más cómodo para Moreno entre las encuestas recientes. Sigma Dos para El Mundo lo colocó en el 43,7% y entre 55 y 57 escaños, también en zona de mayoría absoluta. SocioMétrica para El Español elevó al PP hasta 58 diputados con el 43,1% de los votos.
Pero otros sondeos son más ajustados. IMOP Insights para El Confidencial dejó al PP entre 53 y 55 escaños, justo en el borde. Commentia para Grupo Joly lo situó entre 52 y 54, por debajo de la absoluta. Y el CENTRA, el llamado CIS andaluz, lo colocó entre 53 y 56, una horquilla que permite tanto la mayoría absoluta como un escenario de dependencia parlamentaria.
La mayoría absoluta depende de las provincias
El punto delicado para el PP es que la mayoría absoluta no se decide únicamente por el porcentaje global. En Andalucía pesan mucho las provincias, el reparto territorial y la ley D’Hondt. Un pequeño movimiento de voto puede cambiar el último escaño en Córdoba, Huelva, Málaga, Jaén o Granada y alterar toda la lectura de la noche electoral.
El PP está en una zona donde un diputado arriba o abajo tiene valor de legislatura. El riesgo para Moreno tiene dos direcciones. Por un lado, una subida de Vox a costa del PP puede arrebatarle escaños decisivos en provincias competidas. Por otro, una mejora del PSOE o de las izquierdas en determinados territorios puede impedir que el PP convierta su ventaja en mayoría absoluta.
Vox: tercero, más fuerte que en 2022 y con opción de volver a ser llave
Vox aparece como tercera fuerza en todas las encuestas. Su promedio ronda el 14,8% y unos 16 escaños, por encima de los 14 diputados que logró en las elecciones andaluzas de 2022.
La clave está en que Vox no necesita un gran salto para ser decisivo. Si el PP se queda por debajo de 55, los votos de Vox bastarían para asegurar una mayoría de derechas muy amplia. En ese caso, el debate no sería si la derecha puede gobernar, sino cómo: Gobierno en solitario del PP con apoyo externo, investidura pactada o negociación más exigente con entrada o condiciones programáticas de Vox.
Las encuestas muestran diferencias relevantes. GAD3 sitúa a Vox más bajo, entre 13 y 14 escaños; Sigma Dos lo coloca entre 14 y 16; SocioMétrica le da 15; mientras que Commentia, CENTRA e IMOP lo elevan hasta zonas de 17-20 escaños.
Esa dispersión es importante. Si Vox está más cerca de 13, Moreno tiene más opciones de absorber el voto útil del bloque. Si se acerca a 18 o 19, la mayoría absoluta del PP se complica mucho más.
El PSOE: lejos del PP y en riesgo de debacle
El PSOE de María Jesús Montero aparece claramente como segunda fuerza, pero muy lejos del PP. El promedio lo sitúa en el 22,6% y unos 27 escaños. Eso dejaría a los socialistas muy por debajo del resultado de 2022 pese a haber elegido como candidata una de las políticas progresistas más conocidas por electorado andaluz y español: María Jesús Montero.
La encuesta más dura para el PSOE es la del CENTRA, que lo sitúa en el 20,1% y entre 25 y 27 escaños. Commentia lo coloca en el 21,6% y entre 26 y 28. En el lado menos negativo, GAD3, Sigma Dos y SocioMétrica le atribuyen el 23,5%,
El PSOE tiene un problema doble. No solo está lejos del PP, sino que tampoco parece estar absorbiendo con claridad todo el voto situado a su izquierda. Eso limita sus opciones de mejorar de forma sustancial y convierte su campaña en una pelea por evitar una caída mayor, más que en una pugna real por la Junta.
Por Andalucía y Adelante Andalucía: subida y fragmentación
La izquierda a la izquierda del PSOE tiene presencia en todas las encuestas, pero dividida. Por Andalucía aparece en torno al 8,1% y unos 6 escaños. Adelante Andalucía se mueve alrededor del 6,3% y unos 4 diputados.
La fragmentación vuelve a ser clave. Por Andalucía y Adelante pueden sumar cerca de 10 escaños, pero su impacto político depende mucho de la distribución provincial. En un Parlamento de 109 diputados, cada décima puede determinar si entran o no en determinadas circunscripciones y si el bloque progresista mejora o queda penalizado por competir separado.
En el promedio, Por Andalucía se sitúa por encima de Adelante, aunque la diferencia no es abismal. Commentia, por ejemplo, coloca a Por Andalucía en el 9,1% y a Adelante en el 7,1%; CENTRA sitúa a Por Andalucía en el 7,9% y a Adelante en el 6,9%; SocioMétrica da más ventaja a Por Andalucía, con 8,4% frente a 5,2%.
SALF: mucho ruido, pero por ahora fuera del Parlamento
Se Acabó La Fiesta aparece en algunos sondeos, pero no logra consolidar representación. Su promedio ronda el 2,2% y no alcanza escaño en la media de las encuestas analizadas.
El mejor dato publicado para SALF es el de SocioMétrica, que lo sitúa en el 2,9%. CENTRA y otras estimaciones lo colocan alrededor del 2%. IMOP lo dejó en el 1,6%.
El problema de SALF es el sistema electoral andaluz. No basta con tener presencia mediática o un porcentaje autonómico visible: necesita superar barreras provinciales y concentrar voto de forma suficiente. Por ahora, los datos apuntan a que puede restar votos dentro del espacio de la derecha, pero no necesariamente convertirlos en escaños.
Comparación con 2022: Moreno aguanta, Vox mejora y el PSOE se hunde
El PP ganó las elecciones andaluzas de 2022 con el 43,1% y 58 escaños. El PSOE obtuvo el 24,1% y 30 diputados. Vox logró el 13,5% y 14 escaños. Por Andalucía consiguió el 7,7% y 5 diputados, mientras Adelante Andalucía se quedó en el 4,6% y 2 escaños.
Comparado con esa foto, el PP mantiene prácticamente el mismo nivel de voto, pero puede perder escaños por la reordenación del bloque y por la competencia provincial. Vox crece ligeramente en voto y escaños. El PSOE baja notablemente respecto a 2022. Por Andalucía y Adelante Andalucía mejoran en conjunto, aunque divididas.
Esto explica la paradoja central de la campaña: Moreno puede tener un porcentaje muy parecido al de 2022, pero no tener garantizada la misma mayoría absoluta. La desaparición de Ciudadanos, la resistencia de Vox y la distribución provincial hacen que el resultado sea menos automático de lo que parece.
Qué debe pasar para que Moreno conserve la absoluta
Para que el PP conserve la mayoría absoluta necesita tres cosas. Primero, mantener el voto útil de la derecha en la última semana. Segundo, evitar que Vox crezca en las provincias donde el último escaño puede bailar. Y tercero, sostener su ventaja territorial en las circunscripciones medianas y pequeñas, donde la conversión de votos en diputados es más delicada.
La campaña del PP se entiende desde ahí. Moreno no compite solo contra María Jesús Montero; compite también contra la abstención de sus propios votantes y contra la fuga hacia Vox. Su mensaje de estabilidad busca precisamente evitar que una parte del electorado conservador dé por hecha la victoria y use el voto para presionar por la derecha.
Qué necesita el PSOE para mejorar el resultado
El PSOE necesita movilizar voto propio, recuperar parte del espacio perdido y evitar que la campaña se convierta en un plebiscito entre mayoría absoluta del PP o dependencia de Vox. Si la elección se lee solo en esos términos, el voto útil de la derecha puede reforzar a Moreno.
Para María Jesús Montero, el margen de crecimiento pasa por dos vías: atraer votantes progresistas que dudan entre PSOE, Por Andalucía y Adelante, y recuperar abstencionistas de 2022. El problema es que los sondeos no muestran todavía una remontada suficiente. Su objetivo realista parece ser evitar un mínimo histórico y mantenerse como principal referencia de la oposición.
La última semana puede mover el último escaño
Las encuestas dibujan tendencias, no sentencias. Y en Andalucía, con ocho provincias y un reparto de 109 diputados, el último escaño puede moverse por diferencias pequeñas. Eso hace que sea una última semana de máxima tensión: mover un escaño entre cualquiera de los tres grandes grupos puede suponer la diferencia entre la gloria (absoluta en el caso del PP, aguantar el resultado del 2022 en el del PSOE o crecer en Vox) y o la debacle.
La última semana llega además marcada por varios factores de campaña: el debate electoral, la movilización final, el voto útil, el efecto de la participación y el impacto de temas de agenda como sanidad, vivienda, empleo, financiación autonómica o seguridad.