El sondeo de SocioMétrica publicado por El Español el 1 de noviembre la situaba en el 0,1% del voto nacional y sin representación. Esa era también la estimación difundida por el mismo instituto el 11 de octubre.
Su candidatura plantea, sin embargo, una pregunta que no resuelve por completo un porcentaje nacional: cuánto apoyo puede concentrar en las dos provincias donde se presenta.
Qué dicen las encuestas de Democracia21
Las dos publicaciones originales comprobadas de SocioMétrica coinciden en el diagnóstico: un 0,1% del voto y ningún escaño. Son mediciones de una misma empresa, por lo que no deben presentarse como un consenso entre distintas encuestadoras.
El estudio del 11 de octubre se realizó entre los días 10 y 11, coincidiendo con la presentación del partido. Su ficha técnica recoge 1.000 entrevistas mediante panel online, aunque el cuerpo de la noticia las describe como telefónicas
| Publicación | Encuestadora y medio | Voto nacional | Escaños |
|---|---|---|---|
| 11 de octubre de 2026 | SocioMétrica / El Español | 0,1% | 0 |
| 1 de noviembre de 2026 | SocioMétrica / El Español | 0,1% | 0 |
Publicaciones originales comprobadas a 7 de noviembre. Las fechas corresponden a la publicación de cada estudio, no necesariamente al final de su trabajo de campo. Son estimaciones de una misma encuestadora, no resultados electorales ni un promedio de institutos independientes.
Madrid y Barcelona: las dos puertas de entrada al Congreso
Democracia para el Siglo 21 tiene candidaturas proclamadas en Madrid y Barcelona. Miriam González encabeza la lista madrileña y David Andrés Díaz, la barcelonesa, según la relación publicada en el BOE del 3 de noviembre.
Las dos circunscripciones reparten conjuntamente 70 diputados: 38 Madrid y 32 Barcelona. Son las provincias que más representantes eligen, según el decreto de convocatoria.
La decisión concentra recursos y limita el territorio en el que necesita competir. Ciudadanos explicó al anunciar la coalición que ambas provincias ofrecían mayores posibilidades de obtener representación.
También determina quién podría entrar. Un diputado obtenido únicamente en Barcelona correspondería al cabeza de esa candidatura, no a González. Para que la líder de Democracia21 llegue al Congreso por su lista necesita que la formación obtenga representación en Madrid.
El porcentaje decisivo no es nacional: la barrera se aplica por provincia
El Congreso se elige mediante circunscripciones provinciales. Los votos obtenidos en Madrid y Barcelona no se suman en una bolsa común para comprar un diputado: cada candidatura compite en su propio reparto.
El artículo 163 de la ley electoral excluye del reparto a las listas que no alcancen el 3% de los votos válidos de la circunscripción. Después se aplica el sistema D’Hondt entre las candidaturas admitidas.
Por eso, el 0,1% nacional publicado por SocioMétrica no puede compararse directamente con ese 3%. Los denominadores son diferentes: uno mide el apoyo sobre el conjunto del país y el otro, sobre una provincia.
Tampoco sería correcto afirmar que Democracia21 necesita multiplicar por treinta su apoyo. Para calcular la distancia real hasta la barrera haría falta conocer su estimación específica en Madrid y Barcelona.
La consecuencia práctica es sencilla: una campaña puede aumentar el conocimiento del partido en toda España sin mejorar suficientemente su situación en las dos circunscripciones donde se juega la representación.
Cuántos votos necesitaría Democracia21 para conseguir un escaño
No hay una cantidad fija de votos que permita anunciar hoy cuánto le falta. El número necesario para alcanzar el 3% cambia con los votos válidos emitidos en cada provincia.
Un ejemplo puramente ilustrativo ayuda a entenderlo. Si en una circunscripción se contabilizaran cuatro millones de votos válidos, el 3% equivaldría a 120.000. Si fueran tres millones, serían 90.000.
Existe además una diferencia matemática entre las dos provincias. Con los 38 diputados que reparte Madrid, alcanzar el 3% de los votos válidos basta para asegurar al menos un escaño bajo el reparto D’Hondt. Con 32 diputados, Barcelona no ofrece esa misma garantía universal exactamente en el 3%: el resultado también puede depender de la distribución del resto del voto.
Se trata de una consecuencia del número de escaños y del sistema de reparto, no de una encuesta. La barrera matemática que asegura un primer diputado es superar una fracción equivalente a uno dividido entre el número de escaños más uno: aproximadamente el 2,56% en Madrid y el 3,03% en Barcelona. La exigencia legal del 3% sigue aplicándose en ambas.
Para Democracia21, por tanto, el dato provincial que cambiaría de verdad el diagnóstico sería una estimación solvente próxima a esa zona de entrada.
Por qué un 0,1% no permite medir una posibilidad exacta de sorpresa
Una estimación tan pequeña debe leerse con especial cautela. No ofrece por sí sola una medición precisa de los apoyos de una formación nueva en dos provincias.
El porcentaje publicado tampoco permite reconstruir cuántos entrevistados dijeron que votarían al partido. Las estimaciones incorporan ponderaciones y otros ajustes: no basta con multiplicar el porcentaje por el tamaño de la muestra para identificar respuestas individuales.
No aparecer en una encuesta tampoco significa tener cero votos
Las tablas que agrupan a las candidaturas pequeñas dentro de "otros" no permiten saber qué porcentaje corresponde a cada una. La ausencia de una fila propia para Democracia21 no equivale a una estimación del 0%.
Hay que distinguir entre un instituto que publica expresamente cero escaños y otro que no ofrece un desglose individual. Solo en el primer caso existe una proyección parlamentaria atribuible a esa formación.
Esta diferencia impide construir una supuesta media de Democracia21 rellenando con ceros las encuestas que no la mencionan. El resultado aparentaría una precisión que los estudios originales no proporcionan.
La imagen que le daba 28 diputados no era una encuesta
La incertidumbre real tampoco convierte en válidas las proyecciones sin respaldo. Newtral verificó una imagen difundida en redes que atribuía 28 diputados a Democracia21 y explicó que se trataba de una simulación ficticia.
El propio gráfico incluía una advertencia sobre su carácter inventado. Su reparto presentaba además un error básico: los escaños de todos los partidos sumaban 351, cuando el Congreso tiene 350.
Ese contenido no sirve para evaluar la fuerza electoral del partido ni para sostener que las encuestadoras discrepan entre cero y 28 diputados. Una simulación inventada no es el extremo optimista de una horquilla demoscópica.
Ciudadanos aporta una alianza, pero sus antiguos votos no se transfieren automáticamente
El acuerdo con Ciudadanos y UCIN incorpora organizaciones al proyecto liderado por González. El anuncio de la coalición identifica su denominación como Democracia para el Siglo 21 y fija Madrid y Barcelona como circunscripciones de salida.
Miriam González quiere ser bisagra: conseguir un diputado es solo el primer requisito
González defendió el 6 de noviembre en Las mañanas de RNE que "cualquier tipo de fuerza puede ser decisiva". También expresó su intención de influir con una representación reducida y rechazó facilitar tanto la continuidad de Pedro Sánchez como la entrada de Vox en el Gobierno.
Son dos objetivos diferentes: obtener representación y resultar necesaria para una mayoría. Un diputado puede tener capacidad negociadora en un Congreso muy ajustado y escasa influencia si existe una alternativa que no depende de él.
Por tanto, la condición de bisagra no se deduce de conseguir un escaño. Dependería del reparto completo, de las combinaciones de apoyos y de los acuerdos que estuvieran dispuestos a aceptar los partidos.
González ha anunciado que mantendrá el proyecto con independencia del resultado del 29N y que después preparará otras convocatorias, incluidas las municipales, autonómicas y europeas. La campaña oficial de estas generales comenzará el 13 de noviembre y terminará el día 27.