Bart De Wever ofrece su dimisión al rey Felipe tras fracasar el acuerdo presupuestario en Bélgica

El primer ministro entrega su renuncia al rey Felipe después de que la coalición Arizona no lograse pactar las cuentas de 2027 ni un ajuste de 10.000 millones de euros hasta 2029

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El primer ministro de Bélgica, Bart De Wever, llega al Palacio Real para discutir la situación de Gobierno con el rey Felipe, a 2 de noviembre de 2026 NICOLAS MAETERLINCK / Belga Press / Europa Press
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El primer ministro belga, Bart De Wever, ha ofrecido este lunes su dimisión al rey Felipe después de que las negociaciones presupuestarias de su Gobierno concluyeran sin acuerdo durante la madrugada. El monarca ha decidido mantener su respuesta en consulta y comenzará este martes una ronda de contactos con los presidentes de los partidos para explorar una salida al bloqueo político.

En un comunicado, el Palacio Real ha confirmado que De Wever ha presentado su renuncia tras el fracaso de las conversaciones y ha lamentado que los socios del Ejecutivo no hayan logrado acordar un presupuesto "creíble" y adaptado a los desafíos actuales. El rey ha advertido de que, en un contexto de incertidumbre geopolítica y dificultades económicas, Bélgica no puede permitirse una crisis política prolongada.

Felipe ha apelado por ello al sentido de responsabilidad de todas las formaciones y les ha instado a anteponer el interés general y la disposición al compromiso. El monarca volverá a recibir al primer ministro el próximo viernes 6 de noviembre, una vez concluidas las consultas con los partidos.

Impuestos y recortes bloquean el acuerdo

El fracaso de las negociaciones impide aprobar los presupuestos de 2027 y cerrar el ajuste de 10.000 millones de euros hasta 2029 que necesita Bélgica para reconducir sus cuentas públicas. Las diferencias entre los cinco socios de la coalición Arizona se concentran en el reparto del esfuerzo fiscal: mientras los nacionalistas flamencos de N-VA, liderados por De Wever, y los liberales francófonos del MR defienden priorizar los recortes del gasto, Vooruit, CD&V y Les Engagés reclaman una mayor contribución de las rentas más elevadas.

Entre las medidas discutidas figuraban una subida de un punto del IVA, vetada por el MR, recortes en sanidad, rechazados por Vooruit, y cambios en los mecanismos de indexación de salarios y prestaciones sociales. Ninguna de las alternativas logró reunir el respaldo de los cinco socios.

Durante las conversaciones también se planteó reducir el objetivo de ajuste de 10.000 a 8.000 millones de euros. De Wever rechazó esa posibilidad ante el riesgo de que una menor consolidación fiscal deteriorase la confianza de los mercados y provocase una rebaja de la calificación crediticia de Bélgica.

La urgencia presupuestaria responde al deterioro de las finanzas públicas. Bélgica cerró el último ejercicio con un déficit del 5% del PIB y una deuda superior al 110%, frente a los límites del 3% y el 60% establecidos por las reglas fiscales europeas.

El rey abre una ronda de consultas

La decisión de Felipe de mantener la dimisión en consulta evita, por el momento, que la renuncia de De Wever se traduzca en una salida inmediata del Gobierno. Las reuniones previstas a partir de este martes con los presidentes de los partidos permitirán al monarca evaluar las posibilidades de recomponer el acuerdo entre los socios de la coalición.

El Ejecutivo de Arizona está integrado por la nacionalista flamenca N-VA, el liberal francófono MR, los socialistas flamencos de Vooruit, los democristianos de CD&V y los centristas francófonos de Les Engagés. La formación del Gobierno ya requirió 234 días de negociaciones.

No es la primera vez que De Wever acude al Palacio Real por un bloqueo presupuestario. En noviembre de 2025 solicitó al monarca una ampliación de 50 días para cerrar un acuerdo sobre el ajuste fiscal. Esta vez, sin embargo, ha puesto su continuidad al frente del Ejecutivo en manos del rey, que volverá a recibirlo el viernes.