La Comisión Europea ha concluido, de manera preliminar, que TikTok incumple la Ley de Servicios Digitales (DSA) por los riesgos que entraña su sistema de recomendaciones para la salud mental de los usuarios. Bruselas considera que la plataforma no ha evaluado adecuadamente las consecuencias de su algoritmo ni ha adoptado medidas eficaces para impedir que las personas queden expuestas de forma reiterada a contenidos relacionados con la ansiedad, los trastornos alimentarios o la insatisfacción con la propia imagen.
Las conclusiones, publicadas este viernes, 6 de noviembre, se centran en el funcionamiento de "Para ti", el apartado de TikTok que selecciona los vídeos que aparecen de forma predeterminada en la pantalla de cada usuario según su actividad anterior. La Comisión advierte de que este mecanismo puede dar lugar a una exposición continuada a determinados contenidos, con consecuencias especialmente perjudiciales para los menores y los adultos en situaciones de vulnerabilidad.
El problema, según la investigación comunitaria, reside en la interpretación que hace el algoritmo de las interacciones. Cuando una persona dedica tiempo a vídeos sobre pérdida de peso, aislamiento o dificultades emocionales, el sistema puede entender ese comportamiento como una muestra de interés y ofrecerle nuevas publicaciones similares, aunque su consumo reiterado resulte perjudicial.
Bruselas identifica así un fenómeno conocido como "efecto madriguera", por el que las recomendaciones conducen progresivamente al usuario hacia una sucesión de contenidos de la misma naturaleza, cada vez más difícil de interrumpir. La Comisión relaciona esta dinámica con posibles aumentos de la tristeza y la ansiedad, una menor autoestima y el agravamiento de trastornos alimentarios o problemas de salud mental preexistentes.
Bruselas cuestiona la eficacia de los controles de TikTok
La investigación ha examinado también las herramientas habilitadas por TikTok para reducir los riesgos del algoritmo. Aunque la plataforma ha incorporado mecanismos destinados a diversificar las recomendaciones y permitir que los usuarios expresen sus preferencias, la Comisión considera que su eficacia resulta insuficiente.
Uno de los aspectos más cuestionados es el funcionamiento del botón "No me interesa". Según las conclusiones preliminares, utilizar esta opción no garantiza que disminuya la aparición de contenidos similares, puesto que el algoritmo otorga mayor importancia al tiempo que una persona permanece viendo un vídeo que a su voluntad expresa de recibir menos publicaciones de esa temática.
Los mecanismos de diversificación tampoco consiguen, a juicio de Bruselas, reducir suficientemente la repetición de vídeos relacionados con problemas de salud mental o imagen corporal.
Ante estas deficiencias, la Comisión considera necesario modificar el diseño de "Para ti". Entre las posibles medidas señala una mayor atención a las preferencias expresadas directamente por los usuarios, la eliminación del tiempo de visualización como indicador para recomendar contenidos y una mejora de la accesibilidad y el funcionamiento de las herramientas de control. También reclama evaluaciones periódicas del algoritmo.
Una investigación que puede acabar en una multa millonaria
El expediente se encuentra todavía en una fase preliminar, por lo que Bruselas deberá completar el procedimiento antes de determinar si TikTok ha vulnerado la legislación europea y, en su caso, imponer una sanción.
La empresa podrá consultar la documentación de la investigación y presentar alegaciones por escrito. Paralelamente, Bruselas recabará la opinión del Comité Europeo de Servicios Digitales antes de continuar con el procedimiento.
Si las conclusiones preliminares quedan confirmadas, la Comisión podrá adoptar una decisión formal de incumplimiento y sancionar a la plataforma con una multa de hasta el 6% de su volumen de negocios anual mundial. La cuantía dependerá, entre otros factores, de la gravedad, duración y posible reiteración de la infracción.
Para elaborar sus conclusiones, los servicios comunitarios han examinado evaluaciones de riesgos, documentación interna y datos facilitados por TikTok, además de investigaciones científicas y entrevistas con especialistas en sistemas de recomendación, psicología y psiquiatría. La autoridad irlandesa de servicios digitales, Coimisiún na Meán, también ha colaborado en las pesquisas.
La presión europea sobre TikTok
Este expediente se suma a otras actuaciones desarrolladas por Bruselas sobre el funcionamiento de la red social. En febrero de 2026, la Comisión comunicó sus conclusiones preliminares respecto a su diseño adictivo y, en julio, hizo lo propio en lo relativo a la protección de los menores.
La Comisión también ha examinado otras obligaciones de TikTok, entre ellas permitir que investigadores independientes analicen los datos públicos de la plataforma para estudiar cuestiones como la difusión de contenidos y los riesgos asociados a su funcionamiento. En octubre de 2025, Bruselas comunicó sus conclusiones preliminares sobre las deficiencias detectadas en este acceso.
Otro de los asuntos investigados ha sido la información que TikTok ofrece sobre los anuncios publicados en la red social, necesaria para conocer quién paga por ellos, qué mensajes promociona y a qué usuarios se dirigen. Este último expediente quedó cerrado en diciembre de 2025, después de que la compañía asumiera compromisos vinculantes para mejorar la transparencia publicitaria.
Virkkunen advierte de que el algoritmo de TikTok atrapa a los usuarios en contenidos repetitivos
La vicepresidenta ejecutiva de la Comisión Europea responsable de Soberanía Tecnológica, Seguridad y Democracia, Henna Virkkunen, ha advertido de que cada interacción con un vídeo puede provocar que el algoritmo recomiende más contenidos similares y arrastre a los usuarios hacia secuencias de las que resulta difícil salir.
Virkkunen ha recordado que la legislación europea obliga a las plataformas a hacerse responsables de los efectos negativos asociados a sus sistemas de recomendación y ha reclamado a TikTok mayores esfuerzos para proteger el bienestar de sus usuarios, especialmente el de los menores.