Bruselas asume el ‘no’ de Islandia y reivindica a Reikiavik como uno de sus socios más cercanos

La Comisión Europea acepta el rechazo a reabrir las negociaciones de adhesión mientras António Costa intercambia mensajes con la primera ministra islandesa y apuesta por seguir reforzando la relación bilateral

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La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y el presidente del Consejo Europeo, António Costa. Benoit Doppagne / Zuma Press / Europa Press / Cont
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La Comisión Europea ha reaccionado al rechazo de los islandeses a reanudar las negociaciones de adhesión a la Unión Europea reivindicando la continuidad de la relación entre Bruselas y Reikiavik. “La Comisión Europea toma nota del resultado del referéndum. La Comisión respeta la elección del pueblo islandés. Islandia sigue siendo un socio cercano de la Unión Europea”, ha señalado el Ejecutivo comunitario.

El mensaje de Bruselas llega después de que los islandeses hayan rechazado en referéndum volver a abrir las conversaciones para una eventual incorporación del país a la UE, en una consulta que no planteaba, en ningún caso, la entrada inmediata de Islandia en el bloque. La Comisión ha optado así por subrayar el carácter estrecho de la relación existente con Islandia pese al resultado contrario a recuperar el proceso de adhesión. El país forma parte del Espacio Económico Europeo (EEE), participa en el mercado único y está integrado en el espacio Schengen, aunque permanece fuera de la Unión Europea.

Costa contacta con Frostadóttir

El presidente del Consejo Europeo, António Costa, también ha trasladado el respeto de la Unión a la decisión adoptada por los ciudadanos islandeses. Costa intercambió mensajes con la primera ministra de Islandia, Kristrún Frostadóttir, tras conocerse el resultado de la consulta. Según el portavoz del presidente del Consejo Europeo, Costa subrayó que la Unión Europea respeta plenamente la decisión democrática del pueblo islandés expresada en el referéndum.

El presidente del Consejo destacó además que Islandia continúa siendo “uno de los socios más cercanos y fiables” de la Unión Europea, también a través del Espacio Económico Europeo. El contacto entre ambos dirigentes se produce en un momento en el que el resultado electoral vuelve a dejar en suspenso la posibilidad de que Islandia retome su proceso de adhesión. Pese a ello, Costa y Frostadóttir expresaron su voluntad de continuar reforzando la relación entre la Unión Europea e Islandia.

El mensaje del Consejo Europeo coincide así con la primera reacción de la Comisión y dibuja una respuesta institucional europea marcada por el respeto al resultado de las urnas y la voluntad de preservar la cooperación existente.

El ‘no’ frena el proceso antes de volver a Bruselas

La pregunta sometida a los ciudadanos islandeses era: “¿Debe Islandia reanudar las negociaciones de adhesión con la Unión Europea?” Una victoria del ‘sí’ habría permitido al Gobierno de Reikiavik recuperar formalmente las negociaciones con la UE para analizar las condiciones de una eventual adhesión. El resultado habría abierto, por tanto, una nueva fase de conversaciones, pero no habría supuesto la incorporación automática del país al bloque.

La eventual adhesión habría requerido posteriormente un acuerdo y una segunda decisión de los ciudadanos islandeses sobre si aceptar finalmente las condiciones negociadas. El triunfo del ‘no’ ha impedido llegar a ese escenario y mantiene congelado el proceso de adhesión que Islandia inició en 2009 y que posteriormente quedó suspendido.

La respuesta de las instituciones europeas pone el foco en un elemento clave de la relación bilateral: el rechazo a retomar las negociaciones no significa un alejamiento inmediato de Islandia respecto de la arquitectura europea. A través del Espacio Económico Europeo, Islandia participa en buena parte del mercado interior comunitario y mantiene una elevada integración económica con los Estados miembros. Su pertenencia a Schengen refuerza además la cooperación en materia de libre circulación y fronteras.

La cuestión de la adhesión ha estado históricamente condicionada por algunas de las particularidades económicas y políticas del país, especialmente la gestión de los recursos pesqueros, una de las principales líneas rojas durante el debate. Islandia mantiene una importante industria pesquera y los sectores contrarios a la adhesión han advertido tradicionalmente del riesgo de perder capacidad de decisión nacional sobre sus aguas y cuotas pesqueras.

La UE mantiene la puerta abierta a la cooperación

Las primeras reacciones de la Comisión y del Consejo Europeo comparten una misma idea: el resultado del referéndum debe ser respetado, pero no altera la naturaleza de la relación entre Islandia y la Unión. Bruselas ha evitado cualquier lectura de ruptura y ha insistido en que Reikiavik continúa siendo un socio cercano, fiable y estrechamente integrado en la economía europea.

El resultado deja así aparcado el debate sobre una eventual adhesión, pero no cuestiona el entramado institucional que mantiene a Islandia vinculada al proyecto europeo. La ciudadanía islandesa ha cerrado la puerta a reabrir las negociaciones de adhesión; Bruselas, en cambio, quiere mantener abierta y reforzar la relación con Reikiavik.