Las seis principales economías de la UE mueven ficha para acelerar la integración financiera europea

Francia, Alemania, Italia, Países Bajos, Polonia y España reclaman acelerar el Paquete de Integración y Supervisión de Mercados (MISP) para reforzar la competitividad europea, integrar los mercados financieros y ampliar el papel del supervisor comunitario

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Banderas frente a la sede del Parlamento Europeo en Estrasburgo PARLAMENTO EUROPEO/ MICHEL CHRISTEN

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Francia, Alemania, Italia, Países Bajos, Polonia y España han remitido una carta conjunta al Consejo de la UE en la que reclaman avanzar hacia una supervisión más centralizada de los mercados financieros europeos y reforzar el papel de la Autoridad Europea de Valores y Mercados (ESMA).

El documento, firmado por los ministros de Economía y Finanzas de los seis países, plantea una batería de reformas dentro del Paquete de Integración y Supervisión de Mercados (MISP), considerado por Bruselas como una pieza clave para construir una auténtica Unión del Ahorro y la Inversión europea.

La propuesta plantea avanzar hacia un mercado financiero europeo más integrado mediante reformas en inversión transfronteriza, supervisión bursátil, regulación de criptomonedas, desarrollo tecnológico, fortalecimiento de infraestructuras financieras y una mayor coordinación supervisora a escala europea.

Más poder para Bruselas en la supervisión financiera

Uno de los puntos centrales del texto es el refuerzo del papel de la ESMA, el supervisor europeo de mercados, que asumiría competencias directas sobre infraestructuras financieras consideradas estratégicas.

Los seis países proponen transferir progresivamente a la ESMA la supervisión de las cámaras de compensación financieras (CCPs), depositarios centrales de valores (CSDs) o a las grandes plataformas paneuropeas de negociación financiera.

La propuesta contempla un proceso gradual para evitar choques regulatorios y permitir que el supervisor europeo adquiera experiencia y recursos antes de asumir plenamente las nuevas funciones.

Aun así, el movimiento supone un nuevo paso hacia la centralización financiera europea, una cuestión históricamente sensible para varios Estados miembros.

Competir con Estados Unidos y China

Los ministros defienden que unos mercados de capitales más integrados permitirían movilizar más ahorro europeo hacia empresas comunitarias, reducir la fragmentación financiera y aumentar la capacidad de inversión del continente.

La soberanía y competitividad europea dependen decisivamente de su fortaleza económica y financiera”, señala el documento conjunto al que ha tenido acceso Demócrata.

La carta insiste en que Europa necesita una verdadera unión financiera para responder a los desafíos globales y financiar prioridades estratégicas como la transición energética, la defensa, la digitalización o la innovación tecnológica.

Criptomonedas y supervisión europea

Otro de los grandes ejes de la propuesta afecta al mercado de criptoactivos.

Los seis gobiernos plantean un sistema dual de supervisión en el que las plataformas de criptomonedas consideradas “significativas” quedarían bajo control directo de la ESMA mientras que aquellas de menor relevancia seguirían supervisadas por autoridades nacionales.

Además, el supervisor europeo tendría capacidad para bloquear licencias nacionales si detecta riesgos relevantes para la integridad del mercado o la protección de inversores.

Europa quiere acelerar la tokenización financiera

La carta también apuesta por acelerar el desarrollo de tecnologías financieras innovadoras, especialmente la tokenización de activos y el uso de blockchain en mercados financieros.

Los países firmantes respaldan ampliar el régimen piloto europeo para infraestructuras basadas en tecnología DLT y eliminar sus limitaciones temporales.

Además, defienden facilitar el uso de monedas digitales reguladas y stablecoins compatibles con MiCA para liquidaciones financieras dentro de la UE.

La intención es evitar que Europa quede rezagada frente a Estados Unidos o Asia en el desarrollo de nuevas infraestructuras financieras digitales.

Tensiones sobre soberanía nacional y control europeo

Pese al impulso integrador, el documento intenta mantener ciertos equilibrios políticos.

Los ministros subrayan que la cooperación entre la ESMA y los supervisores nacionales debe quedar definida para evitar duplicidades y preservar el conocimiento local de cada mercado.

También reclaman mecanismos estrictos de control presupuestario sobre el supervisor europeo y tasas “razonables” para las entidades financieras supervisadas.