Pradales reprocha a Sumar que se sume siempre a la pancarta del no ante cada proyecto energético en Euskadi

Pradales acusa a Sumar de oponerse a cada proyecto energético en Euskadi mientras defiende acelerar la autonomía energética y Sumar critica su modelo.

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Pradales reprocha a Sumar que se sume siempre a la pancarta del no ante cada proyecto energético en Euskadi

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El lehendakari, Imanol Pradales, ha reprochado que Sumar "acelera para sumarse a la pancarta del no cada vez que se presenta un proyecto energético concreto en una ubicación específica en Euskadi", pese a que, a su juicio, el país "necesita avanzar hacia la autonomía energética".

Durante el pleno de control del Parlamento Vasco, y en respuesta a una interpelación de este grupo sobre el despliegue de energías renovables en Euskadi, Pradales ha cuestionado la actitud de Sumar en este ámbito. Tras criticar su postura, ha llamado a "avanzar mucho y rápido en autonomía energética" y a incrementar la producción propia de electricidad renovable, recordando que Euskadi "parte de una situación de debilidad" para "proteger a nuestros hogares e industrias frente a los 'shocks' energéticos externos".

El lehendakari ha subrayado que la meta pasa por "duplicar nuestra capacidad" de "hacer generación renovable, garantizando una mayor seguridad de suministro, competitividad y bienestar social, preservando la sostenibilidad", y ha detallado que se están impulsando tres grandes líneas de actuación.

En primer término, ha mencionado la necesidad de "lograr una menor dependencia de combustibles fósiles". Para ello, el escudo industrial de Euskadi incluye un eje de autonomía estratégica dotado con 215 millones de euros, orientado a "fortalecer la resiliencia del sistema energético vasco". En segundo lugar, ha remarcado la previsión de 400 millones de euros de inversión público-privada hasta 2030 para desplegar "grandes instalaciones de generación eólica y fotovoltaica", con el objetivo de alcanzar 450 megavatios de potencia adicional.

Como tercer pilar, ha situado "el autoconsumo". En este campo, ha recordado que en los últimos cinco años la potencia instalada en Euskadi se ha disparado, pasando de 7 megavatios en 2020 a casi 200 el pasado año. "En todo caso, debemos mejorar y, por eso, hemos planteado un incremento de 300 megavatios hasta 2030. Si lo logramos, podremos acercarnos a los niveles europeos", ha señalado.

Según ha explicado, la propuesta del Ejecutivo vasco consiste en combinar el desarrollo de instalaciones de autoconsumo de tamaño medio y pequeño con grandes parques eólicos, en el marco de "un despliegue realista, racional y sostenible de las renovables, priorizando ubicaciones que cumplan con las condiciones de espacios antropizados con garantía de solo viento, viabilidad económica, ambiental y urbanística de los proyectos, impacto positivo en las comunidades y proximidad a una subestación eléctrica".

Críticas de Sumar al modelo energético vasco

Bajo el epígrafe "AL SERVICIO DE LAS ENERGÉTICAS", el portavoz parlamentario del Grupo Mixto-Sumar, Jon Hernández, ha replicado que el retraso de Euskadi en transición energética obedece a "años de falta de planificación y de una política sin dirección estratégica y al servicio de las grandes energéticas", lo que, a su entender, provoca que "el mercado energético está controlado por muy poquitas empresas que controlan la economía" y "son las que planifican".

"Frente a un modelo basado en la planificación pública, que es lo que nosotros le proponemos en la planificación social y en la democratización de la energía, ustedes siguen apostando por un modelo centralizado y demasiado vinculado a los intereses de los grandes operadores", ha censurado el representante de Sumar.

El grupo ha reclamado "aumentar el peso ordenado y planificado" de las energías renovables bajo liderazgo del Gobierno, convencido de que ello permitiría "bajar el recibo de la luz, porque las renovables son las energías más limpias y también las más baratas".

A juicio de Hernández, la política energética del Gobierno Vasco continúa "anclada en la era de los combustibles fósiles y al poder del oligopolio energético", por lo que ha concluido que "el retraso" que acumula Euskadi en energías renovables y en transición energética es "producto de las políticas del gobierno" que lleva "ya media legislatura".

"Seguimos absolutamente rezagados y eso tiene consecuencias que afectan a la vida de la gente del país. Mayor dependencia del exterior, mayor vulnerabilidad a las escaladas de precios y una pérdida de competitividad para el tejido industrial vasco. Algo que afecta de manera absolutamente directa a la clase trabajadora vasca", ha lamentado.