El Govern ha señalado que no ha constatado un “incremento alarmante” de los niveles de cloruros en el acuífero de Maó, ya que se mantienen en la misma línea de las mediciones previas, si bien ha admitido la existencia de dos sectores donde la situación es “más preocupante”.
Así lo ha expuesto el conseller del Mar y del Ciclo del Agua, Juan Manuel Lafuente, durante su intervención en la Comisión de Ordenación Territorial, Vivienda, Movilidad, Mar y Ciclo del Agua del Parlament, en la que ha dado cuenta del estado de los acuíferos de la isla de Menorca.
El conseller ha comparecido este miércoles a raíz de una pregunta escrita de la diputada del PSIB, Carolina Marquès, que reclamaba los datos de la Red de Control de Aguas Subterráneas de Menorca desde 2023 hasta 2026, cuestión que, según ella, no habría quedado aclarada inicialmente.
La parlamentaria ha insistido en que su solicitud buscaba conocer los resultados de la calidad del agua y los niveles de los pozos de control, y ha censurado que dicha información no se le facilitara al considerarse “demasiado técnica”, remitiéndola en su lugar a la documentación publicada por el Govern en internet.
Por este motivo, ha afeado a Lafuente que con esa contestación “no habría cumplido” el reglamento del Parlament y, tras revisar la base de datos oficial, ha asegurado que los registros no se actualizan desde el año pasado. También ha criticado que se la dirigiera al plan hidrológico vigente, cuyos análisis abarcan de 2013 a 2018.
A juicio de Marquès, la intención del conseller sería “esconder” la realidad de los acuíferos de Menorca, aludiendo a que en los de Migjorn y s'Albaida la situación sería “alarmante”, con un descenso acumulado de “varios metros”.
La diputada ha alertado de que, mientras el Govern habla de recuperación de los acuíferos, “no dice” ni el volumen ni la calidad del agua dulce disponible. Ha puesto el foco en el caso de Maó, donde de junio a agosto el nivel habría pasado del 23 al 40% “sin lluvias” durante el verano.
En este contexto, ha preguntado si se ha producido riesgo de intrusión marina y, en caso de descenso de niveles, de qué manera se habría visto afectada la concentración de contaminantes. También ha recordado que Menorca continúa en situación de prealerta por sequía.
Lafuente ha replicado que la magnitud de la información solicitada por la diputada era “enorme” y que por ello se la remitió a los portales donde ya constan los datos.
“Por parte de la Conselleria, no hay inconveniente y se le remite a donde se cuelga la información sin interferencia política y sin que nadie le diga a los funcionarios cuándo lo deben hacer”, ha subrayado.
Al mismo tiempo, ha indicado que desde septiembre se han formulado casi 300 preguntas escritas a la Conselleria con miles de datos, por lo que ha recalcado que “no hay intención de ocultar nada”.
El conseller ha detallado que la información requerida afecta a 223 puntos de control, donde se han realizado 3.940 mediciones y 1.115 análisis. “La cantidad de información en una pregunta escrita era enorme y era imposible facilitarle toda la información”, ha argumentado.
Marquès le ha reprochado que durante su comparecencia habría “evitado preguntas” y ha insistido en su acusación de “esconder” datos, ya que la información que supuestamente debía figurar en las páginas web a las que se la dirigió “no estaba publicada”.
Igualmente, ha defendido que su advertencia sobre una posible salinización de los acuíferos deriva de la “falta de transparencia” y ha vuelto a citar el caso de Maó, que, según ha afirmado, en los tres años de legislatura se habría “vaciado”.
La diputada del PSIB ha recordado que al inicio del mandato Menorca era la isla con mejores reservas hídricas de Baleares y que, a su entender, ahora terminará como “la peor”. También ha criticado que la inversión en el ciclo del agua “deja mucho que desea”.
Además, ha preguntado cuántos metros cúbicos se habrían extraído de los pozos de Menorca y ha cuestionado que el dispensador de agua de la desaladora se haya licitado al final de la legislatura, cuando en Mallorca se instaló en 2016, en Formentera en 2019 y en Eivissa en 2024.
Lafuente ha respondido que en la legislatura anterior —en la que gobernó el PSIB— no se adoptó “ninguna” medida de inversión en abastecimiento de agua y ha contrapuesto esa inacción a la actuación del Ayuntamiento de Maó, que, según ha dicho, “ocultó” a la ciudadanía la existencia de agua no potable en la red, pese a que “lo sabía”.
Asimismo, ha recriminado a Marquès que sostenga su hipótesis sobre la salinización “en base a su intuición” y a su “gran desconocimiento” de la materia, sin aportar datos ni elementos que la respalden.
En esta línea, la ha acusado de ejercer una oposición “irresponsable” y ha asegurado que el Ayuntamiento de Maó dispone de los resultados de las últimas analíticas, por lo que ha insistido en que la afirmación de la diputada “no se ajusta a la realidad”.