La consellera de Presidencia, Cooperación Local y Coordinación de la Acción de Gobierno, Antonia Estarellas, ha reprochado este martes al PSIB “querer el monopolio” de la memoria democrática, en una intervención en el pleno del Parlament balear.
Estarellas ha tomado la palabra para contestar al diputado socialista Omar Lamín, quien ha acusado al Ejecutivo autonómico de “dar la espalda” a las familias y a las entidades memorialistas y de “complacer a sus socios de extrema derecha”.
Lamín ha puesto como ejemplo el cierre del Memorial de la Dignidad durante la festividad de Todos los Santos en el cementerio de Palma, un hecho que la consellera ha justificado recordando que se trata de un recinto de titularidad privada y que, según ha señalado, nadie solicitó expresamente su apertura.
“Todas las entidades han dicho basta al PP y al Govern y han abandonado las comisiones de trabajo porque no se les escucha”, ha insistido el parlamentario del PSIB, subrayando el malestar de los colectivos memorialistas con la actuación del actual Ejecutivo.
Frente a estas críticas, la responsable de Presidencia ha defendido que el Govern “no ha dado la espalda a nadie” y ha pedido al PSIB que separe el papel de las familias del de las asociaciones, remarcando que no son realidades equiparables.
Estarellas ha subrayado que “las familias siempre han estado en el centro de las políticas de memoria, que en toda la legislatura se han hecho contando con ellas y con las entidades, tratando de dar cabida a todas las sensibilidades”, reivindicando así la línea de actuación seguida por el Ejecutivo autonómico.
Para la consellera, el núcleo del conflicto no reside en las normas de memoria democrática en sí mismas, sino en el “uso partidista” que, a su juicio, se hace de dichas leyes en el debate político.