Los altercados de orden público en la Embajada de Gambia en España siguen dando que hablar. La información se difundió ayer, cuando algunos medios de comunicación aseguraron que un grupo de personas había saltado los muros de la delegación diplomática de este país en Madrid, en el marco del proceso de regularización de migrantes, cuando trataban de conseguir un documento que avalara su situación de vulnerabilidad.
120 euros y días en la calle durmiendo
Sin embargo, la causa del altercado y del intento de asalto a la valla no responde a la petición de ese certificado de vulnerabilidad, sino a la exigencia de la embajada de Gambia de cobrar 120 euros a todas aquellas personas que necesitaban un pasaporte, según declaran a Demócrata fuentes de la Policía Nacional. Para recoger esos pasaportes —sostienen fuentes policiales consultadas— se les asignó una cita. Esto provocó el desplazamiento desde distintos puntos de España de ciudadanos gambianos hacia Madrid, donde se ubica la única sede de la embajada.
Como consecuencia, este grupo de personas llevaba allí dos y hasta tres días durmiendo en la calle, a la espera de recibir el pasaporte que no terminaba de llegar. La demora y el agotamiento fueron el detonante del asalto a la valla, tal y como reflejan las imágenes difundidas en redes sociales.
Así, el problema —insisten estas fuentes— no era ni el certificado de vulnerabilidad -del que Sumar pide que se elimine como requisito- ni la acreditación de carecer de antecedentes penales, otro de los informes que necesitan los solicitantes de regularización. El problema era la consecución del pasaporte.
No, no es #África: es la embajada de #Gambia en #Madrid.
— JUPOL (@JupolNacional) April 28, 2026
Todo ello como consecuencia del proceso de regularización de personas extranjeras en situación irregular impulsado por el Gobierno, que está generando un auténtico caos en buena parte del país, algo totalmente previsible,… pic.twitter.com/Bi05pmJ7io
La clave del tiempo y los antecedentes penales
Para el sindicato policial Jupol, con el que ha podido conversar Demócrata, los problemas de orden público que se estarían generando en distintos puntos de España en relación con el proceso vigente de regularización de migrantes tienen que ver con el “caos” generado por la falta de planificación del Gobierno en el proceso.
“Se ha dejado toda la carga a empresas públicas que no están especializadas y que, por mucha buena voluntad que tengan, no van a ser capaces de gestionar correctamente el proceso”, señala Jupol. Entre otros motivos, porque "carecen de medios suficientes para comprobar aspectos clave como los antecedentes penales".
Este punto —subrayan— es especialmente sensible. "Desde el momento en que una persona comete un delito, hasta que existe una sentencia firme, puede transcurrir un largo periodo de tiempo. Durante ese intervalo, aunque el delito se haya cometido, esa persona figura como si no tuviera antecedentes penales".
Lo mismo —añaden— "podría ocurrir con personas en prisión preventiva, que podrían acogerse a la regularización sin que exista aún una resolución judicial definitiva sobre sus antecedentes. Un proceso que puede dilatarse durante años, como ha sucedido en casos conocidos como el Caso Kitchen o el Caso Pujol, como se está viendo estos días".
¿Qué es un pasaporte biométrico?
*Un pasaporte biométrico es un documento de viaje que incorpora un chip electrónico donde se almacenan datos del titular, como la fotografía y las huellas dactilares. Su finalidad es aumentar la seguridad, evitar fraudes y agilizar los controles fronterizos mediante la verificación digital de identidad. Este sistema, ya implantado en España desde 2007, está extendido en gran parte del mundo, tal y como recoge el portal especializado, Ayudaley.
*Se basa en estándares internacionales de la OACI, que regulan cómo se almacenan y protegen los datos en el chip. Esto permite una identificación más rápida y fiable en los pasos fronterizos.
*Además, facilita la movilidad internacional en espacios como la Unión Europea, donde los controles pueden realizarse de forma automatizada gracias a la lectura electrónica del documento.
*En esta línea de modernización, Gambia también está incorporando pasaportes biométricos a través de sus servicios consulares, como la embajada en Madrid, siguiendo la tendencia global de digitalización de la identidad.
Respuesta del consul honorario de Gambia en España
Demócrata se ha puesto en contacto con la Embajada de Gambia para que nos aclare este altercado. Ha sido su consul honorario en España, Jaime L. Enseñat Benlliure, quien ha explicado que, su delegación, "unicamente está tramitando solicitudes de obtención de nuevos pasaportes biométricos de Gambia, para aquellos gambianos que hayan llegado a España sin pasaporte o les haya caducado su pasaporte".
"Al parecer -añade el consul a nuestro medio-, para poder acogerse al proceso de regularización, es requisito necesario disponer de un pasaporte en vigor. En cualquier caso -señala-, la Embajada de Gambia no está tramitando certificado de vulnerabilidad alguno".