Organizaciones humanitarias de ámbito internacional han activado ya sus dispositivos de emergencia en Nepal tras las graves inundaciones registradas en el norte del país, que han provocado hasta el momento cerca de 360 fallecidos y cientos de personas desaparecidas, según han informado las autoridades nepalíes. A estas víctimas se suman más muertos y desaparecidos en la vecina China.
Oxfam Intermón ha comenzado la intervención de urgencia en los distritos de Rasuwa y Nuwakot, las zonas más castigadas por la riada. “Barrios enteros están sepultados bajo el lodo y los equipos de rescate siguen trabajando. El agua subió nueve metros en media hora. Lo que vemos hasta ahora es solo lo que podemos alcanzar”, ha afirmado Santosh Pandey, responsable humanitario de Oxfam en Nepal.
“Los ríos están llenos de escombros y aguas residuales, y no queda suministro de agua potable por tuberías”, ha añadido, subrayando que la prioridad inmediata es garantizar agua segura y condiciones adecuadas de saneamiento para la población afectada.
De acuerdo con las estimaciones oficiales, casi 40.000 personas requieren ayuda urgente en materia de higiene y tratamiento del agua, además de más de 3.000 kits de higiene personal y casi 4.000 paquetes específicos para bebés menores de cinco años.
En este contexto, Oxfam, junto a sus socios locales, está distribuyendo kits de higiene de emergencia, aunque ha advertido de que precisa con urgencia más de un millón de euros para poder ampliar el alcance de su actuación.
Paralelamente, Save the Children ya está proporcionando asistencia inmediata a las familias damnificadas. Tara Chettry, directora nacional de la organización en Nepal, ha alertado de que la vida de los menores “cambió en un instante” por una catástrofe que se desencadenó sin previo aviso.
“Algunos han perdido sus hogares, sus pertenencias y su sensación de seguridad. Para un niño, perder un hogar no es solo perder un edificio, es perder el lugar donde se siente seguro”, ha señalado, al tiempo que ha advertido de que el personal sobre el terreno informa de serias dificultades para acceder a las comunidades que necesitan apoyo.
“Aunque se necesita ayuda inmediata con carácter urgente, la respuesta no puede limitarse a los suministros de emergencia”, ha remarcado Chettry, insistiendo en la importancia de contar con “financiación flexible”.
Médicos Sin Fronteras (MSF) ha confirmado el despliegue en Nepal de un equipo especializado en emergencias para analizar sobre el terreno las necesidades más apremiantes de la población.
“El equipo de MSF llegó a Nepal menos de 24 horas después de que se produjeran las inundaciones, y estamos colaborando con los centros sanitarios para evaluar si podemos prestar apoyo”, ha explicado la organización en una nota difundida en redes sociales.
La entidad prevé que las personas de las áreas más golpeadas “tendrán necesidades urgentes de refugio, productos no alimentarios, acceso a agua potable y letrinas, así como asistencia médica de urgencia y atención a traumatismos”.
En cuanto al Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), la agencia está respondiendo al desastre apoyando a las comunidades damnificadas con “suministros médicos de emergencia, atención sanitaria, protección infantil y apoyo psicosocial”.
“Las devastadoras imágenes que hemos visto tras el alud de ayer muestran el dolor y la incertidumbre que están viviendo miles de niños, niñas y familias. En cuestión de horas, muchas personas lo han perdido todo: sus hogares, sus pertenencias y la sensación de seguridad que toda infancia necesita para crecer”, ha manifestado Saviano Abreu, portavoz de UNICEF España, quien subraya que la organización ya trabaja “para llevar ayuda urgente a las comunidades afectadas” y asegurar que los niños y las niñas reciban “la protección, la atención y el apoyo que necesitan en estos momentos tan difíciles”.