Ampliación | Al menos 157 fallecidos por las inundaciones en el norte de Nepal, junto a la frontera con China

Al menos 157 muertos y más de 500 desaparecidos por las inundaciones en el norte de Nepal, que han arrasado poblaciones y dejado aislados a cientos de turistas.

4 minutos

Imagen de archivo de una bandera de Nepal. Europa Press/Contacto/Maksim Konstantinov
Añadir DEMÓCRATA en Google

Publicado

4 minutos

Al menos 157 personas han perdido la vida y más de 500 continúan desaparecidas a causa de las intensas inundaciones originadas por la crecida del río Bhotekoshi en el distrito montañoso de Rasuwa, en el norte de Nepal, próximo a la frontera con la región china del Tíbet, según han informado este miércoles las autoridades nepalíes.

La Policía de Nepal ha detallado que los cadáveres recuperados por los equipos de búsqueda y rescate se reparten en siete distritos, con una concentración especialmente elevada, 64 de ellos, en Chitwan, situado más al sur. Las riadas han cortado las comunicaciones en amplias zonas del país y complican seriamente las operaciones de salvamento.

Entre las áreas más golpeadas figuran mercados locales y puestos de seguridad. Asimismo, se considera desaparecidos a 44 militares en Timure, en el distrito de Rasuwa, próximo a la frontera con China, además de 28 agentes de la Policía y 13 miembros de las fuerzas de seguridad.

A estas cifras se suman 60 empleados de diversas centrales hidroeléctricas ubicadas en las áreas afectadas, así como personal de Aduanas e Inmigración que permanece en paradero desconocido, de acuerdo con un recuento previo de la Autoridad Nacional para la Reducción y Gestión del Riesgo de Desastres (NDRRMA).

En estos momentos, 57 personas heridas están recibiendo atención médica en hospitales repartidos por todo el país, 21 de ellas en Rasuwa y las otras 36 en diferentes regiones, entre ellas Katmandú, la capital. Las autoridades han indicado que unas 250 personas han sido rescatadas hasta ahora.

A lo largo del curso del río, decenas de poblaciones e infraestructuras han sufrido daños severos por la fuerza del agua, que también ha causado importantes destrozos en territorio chino, al otro lado de la frontera, especialmente en el paso de Gyirong.

Ante la magnitud del desastre, se han desplegado numerosos efectivos pese a las enormes dificultades de acceso a las zonas más castigadas. Para estas tareas se cuenta con decenas de helicópteros y agentes de las fuerzas de seguridad, que permanecen en la zona a la espera de continuar con las operaciones de búsqueda y rescate, según recoge el diario “The Kathmandu Post”.

Las autoridades han expresado sus condolencias a los familiares de las víctimas mortales y de los heridos, y han señalado a un deslizamiento de tierra como causa principal del suceso, al haber obstruido el cauce de un río en Tíbet antes de que se desbordara el Bhotekoshi. Por ello, han pedido a los habitantes de las áreas próximas al río Trishuli que se mantengan alejados de la ribera y se trasladen a lugares seguros.

El primer ministro nepalí, Balendra Shah, ha afirmado tener el “corazón apesadumbrado” ante la “enorme pérdida humana y material causada por la repentina crecida del río Bhotekoshi en Rasuwa”. “Esto ha conmocionado y entristecido a todo el país. Este inesperado desastre natural ha sumido a muchos de nuestros hermanos, hermanas y niños en un profundo dolor”, ha señalado en un comunicado.

“En nombre del Gobierno de Nepal y en el mío propio, quiero ofrecer mi más sentido homenaje a todos los que han fallecido. Expreso mis más sentidas condolencias a aquellos hermanos y hermanas que han perdido la vida, a sus familias y lamento la pérdida de todo lo que poseían. Todo el Gobierno de Nepal y todo el país los acompaña en este dolor insoportable. Deseo una pronta recuperación a todos los heridos”, ha añadido.

El primer ministro ha asegurado que se han activado “todos sus recursos y mecanismos para realizar miles de operaciones de rescate”, y ha precisado que se han celebrado varias reuniones de emergencia del Gabinete, en las que “se han adoptado decisiones importantes para intensificar las labores de rescate, búsqueda y socorro”.

“Vivimos momentos muy delicados. Nuestra máxima prioridad es salvar la vida de los heridos, buscar a los desaparecidos y brindar seguridad a las personas afectadas. (...) El Gobierno seguirá trabajando para rescatar a los ciudadanos y normalizar sus vidas. Se intensificará la búsqueda de personas desaparecidas y se recopilará información completa sobre los heridos”, ha manifestado.

“Quiero asegurarles que no están solos en estos momentos difíciles. El Estado está con ustedes con todos sus medios y recursos. Les pido paciencia. El Gobierno asume la plena responsabilidad de su rescate, tratamiento, alimentación y refugio. En tiempos de semejante desastre, todos debemos permanecer unidos”, ha concluido.

Centenares de turistas siguen sin localizar

La Junta de Turismo de Nepal ha indicado a medios locales que cerca de 400 turistas, en su mayoría peregrinos que se dirigían al monte Kailash, en Tíbet, permanecen en paradero desconocido ante la falta de comunicaciones mientras continúan las inundaciones.

Las autoridades han cifrado en 384 los turistas con los que se ha perdido el contacto, de los cuales al menos 93 son nepalíes y 291 extranjeros. Los primeros datos apuntan a que 105 serían ciudadanos indios, 17 malasios, 12 británicos, cuatro sudafricanos, tres estadounidenses, uno australiano y otro neerlandés, mientras que el resto de nacionalidades no ha sido detallado.

El Ministerio de Asuntos Exteriores de España ha señalado que, a media tarde de este miércoles, no tiene constancia de que haya “españoles afectados o ilocalizables”.

En cualquier caso, las autoridades nepalíes han reclamado a los visitantes que mantengan la calma, se informen adecuadamente y sigan en todo momento las instrucciones oficiales de seguridad emitidas por los organismos competentes.

La Federación Internacional de la Cruz Roja (FICR) ha anunciado la movilización de algo más de un millón de euros para apoyar a la Cruz Roja nepalí a “llevar asistencia” a las comunidades damnificadas, en especial a aquellas que han quedado aisladas, según ha explicado el jefe de la delegación de la FICR en el país, David Fisher.