Ampliación | Dimite el ministro de Sanidad británico y reclama a Starmer que “facilite” su relevo al frente del Gobierno

Wes Streeting deja Sanidad en plena crisis laborista y reclama a Keir Starmer que facilite la sucesión tras la dura derrota en las elecciones locales.

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El ministro de Sanidad de Reino Unido, Wes Streeting, ha presentado este jueves su renuncia en un contexto de creciente presión sobre el primer ministro, Keir Starmer, a quien distintos sectores del Partido Laborista instan a dejar el cargo tras la debacle sufrida en las últimas elecciones locales.

En su carta de dimisión, difundida en redes sociales, Streeting insta a Starmer a “facilitar” el proceso para elegir a su sustituto en el Ejecutivo, subrayando que “está claro que no liderará el Partido Laborista” de cara a los próximos comicios generales.

“Los diputados y sindicatos laboristas desean que el debate sobre el futuro sea una batalla de ideas, no de personalidades ni de mezquinas luchas internas. Debe ser un debate amplio y con la mejor selección posible de candidatos. Apoyo este enfoque y espero que usted lo facilite”, ha señalado en la misiva.

Streeting enfatiza además el componente personal de su salida del gabinete: “Servir como su ministro de Sanidad ha sido la mayor alegría de mi vida y, a pesar de nuestras diferencias esta semana, le sigo profundamente agradecido por la oportunidad de servirle y lamento enormemente dejar el Gobierno de esta manera”, ha expresado, antes de remarcar “no cabe duda de la impopularidad del Gobierno, un factor determinante en las derrotas sufridas en Inglaterra, Escocia y Gales”.

El ya exministro atribuye los malos resultados a una combinación de decisiones políticas y percepción pública. “Los buenos militantes laboristas perdieron sin tener culpa alguna. Hay muchas razones que podríamos señalar: desde errores individuales en materia de política, como la decisión de recortar la ayuda para la calefacción en invierno, hasta la libertad de expresión de los ciudadanos, todo lo cual ha provocado que el país desconozca quiénes somos y qué representamos realmente”, ha argumentado.

Balance de gestión en Sanidad y pérdida de confianza

Streeting, que admite haber perdido la confianza en el primer ministro, reivindica no obstante el balance de su etapa al frente de Sanidad y sostiene que ha “cumplido” con los objetivos marcados para el departamento.

“Las cifras confirman que hemos superado nuestro objetivo de reducción de tiempos de espera a pesar de las huelgas, y que las listas de espera han disminuido en 110.000 personas en marzo, la mayor reducción mensual desde 2008, sin contar con la pandemia de coronavirus”, ha precisado.

En la misma línea, ha defendido que “esto significa que estamos en la senda para lograr la mejora más rápida en los tiempos de espera de la Sanidad en la historia. La única cuestión que importa en el gobierno es si dejamos a nuestros sucesores una situación mejor que la que heredamos. Los tiempos de respuesta de las ambulancias para infartos e ictus son ahora los más rápidos de los últimos cinco años”, ha destacado.

Respuesta de Starmer y crisis de liderazgo

Desde Downing Street han señalado que Starmer “hará frente a cualquier desafío de liderazgo que se le presente” y han insistido en que su posición no ha cambiado durante la semana, pese a que esta dimisión se suma a otras cuatro salidas previas en su gabinete desde el inicio de la crisis interna.

Posteriormente, el primer ministro ha lamentado la marcha de Streeting, al que ya no tendrá en su equipo “para contribuir a la transformación” del Servicio Nacional de Salud, aunque ha subrayado que el exministro “seguirá desempeñando un papel importante” en el Partido Laborista “durante muchos años”.

En una carta dirigida a Streeting, Starmer admite que “los resultados de las elecciones locales de la semana pasada fueron extremadamente duros. Sé que muchos colegas vieron cómo buenos amigos perdían sus escaños. Todos en nuestro partido somos plenamente conscientes de que nuestros oponentes son más peligrosos que nunca. Representan una verdadera amenaza para los valores que defendemos, para las comunidades que representamos y para el país que amamos”.

El líder laborista asume que es su “responsabilidad estar a la altura”. “Como parte de ello, debemos cumplir todas las promesas que le hicimos al país, incluida nuestra promesa de dejar atrás el caos que fue rotundamente rechazado por el pueblo británico en las últimas elecciones generales”, ha añadido.

En su mensaje final, Starmer expresa su deseo de mantener la cooperación política con Streeting pese a su salida del Ejecutivo: “Espero que podamos trabajar juntos para demostrar que el Partido Laborista, en el poder, puede abordar los problemas que nuestros oponentes explotan, puede infundir esperanza donde ellos buscan la desesperación y unir a la gente frente aquellos que buscan la división”, ha concluido.