Ampliación | EEUU cede a Europa dos mandos clave en la nueva estructura de responsabilidad de la OTAN

La OTAN redistribuye mandos y cede a europeos dos cuarteles conjuntos clave ahora en manos de EEUU, en línea con la presión de Trump para que asuman más carga.

2 minutos

Bandera de la OTAN Daniel Naupold/dpa

Bandera de la OTAN Daniel Naupold/dpa

Comenta

Publicado

2 minutos

Más leídas

La OTAN ha cerrado un acuerdo para “una nueva distribución” de los puestos de responsabilidad dentro de su estructura de mando, un reajuste que otorgará “un papel más destacado” a los aliados europeos, que pasarán a dirigir al menos dos mandos conjuntos que hasta ahora estaban bajo control de Estados Unidos.

“Los aliados han acordado una nueva distribución de la responsabilidad de oficiales de alto rango en la Estructura de Mando de la OTAN en la que aliados europeos, incluidos los miembros más recientes, jugarán un papel más destacado en el liderazgo militar de la Alianza”, han señalado fuentes de la OTAN a Europa Press.

En este nuevo reparto, Reino Unido asumirá el Centro del Mando Conjunto de la Fuerza (JFC, por sus siglas en inglés) de Norfolk, situado en el estado de Virginia (EEUU), mientras que Italia pasará a encabezar el Mando Conjunto de la Fuerza de Nápoles. Ambos cuarteles estaban hasta ahora bajo mando estadounidense, según ha precisado la Alianza en un comunicado.

Al mismo tiempo, Alemania y Polonia se alternarán en la dirección del Centro de Mando Conjunto de la Fuerza de Brunssum, en Países Bajos, mediante un sistema rotatorio. De esta forma, los tres mandos conjuntos de la OTAN responsables de conducir operaciones en contextos de crisis y conflicto quedarán en manos de países europeos.

Estados Unidos, por su lado, pasará a encabezar tres mandos tácticos de menor rango en la jerarquía, aunque con un peso relevante en eventuales operaciones: el Comando Marítimo Aliado (MARCOM) —hasta ahora bajo liderazgo británico—, además de conservar el control del Comando Terrestre Aliado (LANDCOM) y del Comando Aéreo Aliado (AIRCOM).

Fuentes del Pentágono han indicado a Europa Press que la decisión de trasladar el mando del JFC de Nápoles y del JFC de Norfolk a oficiales de otros países aliados de la OTAN ha sido “adoptada de forma conjunta entre todos los aliados”, subrayando que se trata de una medida que “refuerza la alianza al mostrar liderazgo europeo en la defensa europea y fortalecer las capacidades defensivas europeas”.

El entendimiento se produce después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, haya insistido en que los países europeos asuman una cuota mayor en su propia defensa. En la estrategia de seguridad nacional de Estados Unidos, presentada a finales de 2025, se afirma que “los días de Estados Unidos sujetando el orden mundial como Atlas han terminado”.

“Contamos con decenas de naciones ricas y sofisticadas entre nuestros muchos aliados y socios, quienes deben asumir la responsabilidad principal sobre sus regiones y contribuir mucho más a nuestra defensa colectiva”, recoge el texto.

Trump ha incrementado la presión sobre los socios de la OTAN para que eleven su gasto militar hasta el 5% del Producto Interior Bruto (PIB). El mismo documento de estrategia señala que Washington “organizará una red para compartir las cargas”. “Esta postura garantiza que la carga es compartida y que estos esfuerzos se benefician de una legitimidad más amplia”, concluye.