La Oficina Nacional Anticorrupción de Ucrania (NABU) y la Fiscalía Especial Anticorrupción (SAPO) han informado del registro de la sede del Banco Central del país, así como de la vivienda de uno de sus empleados.
En un breve mensaje difundido en redes sociales, los dos organismos han puntualizado que “no se ha detenido a ninguna persona ni se han emitido avisos de sospecha”, y han subrayado que las actuaciones realizadas en Kiev se han desarrollado conforme a la legislación vigente, sin aportar por ahora más información.
El Banco Central ucraniano ha ratificado que se han llevado a cabo estas diligencias, aunque ha evitado ofrecer más comentarios.
“El banco confirma la información sobre las investigaciones realizadas por la NABU en las instalaciones del Banco Nacional. Se proporcionarán explicaciones adicionales una vez concluidos los procedimientos”, indica el comunicado.
Más tarde, en otra publicación en redes sociales, el gobernador del Banco Central, Andriy Pishni, ha recalcado que la causa abierta no guarda relación “ni con las funciones del banco” ni con su gestión al frente del organismo. “Según la orden judicial, el proceso penal en el marco del cual se llevaron a cabo las investigaciones no atañe ni a las actividades del Banco Nacional de Ucrania ni a mis funciones oficiales como su presidente. La investigación buscaba pruebas en un caso relacionado con otras circunstancias y personas”, ha explicado.