Ampliación | Irán pacta fortalecer la cooperación en seguridad con Arabia Saudí, Turquía y Pakistán

Irán, Arabia Saudí, Turquía y Pakistán abren un diálogo para reforzar la cooperación en seguridad y rebajar la tensión regional en plena guerra.

3 minutos

El presidente de Irán, Masud Pezeshkian, y el Consejo de Seguridad Nacional, Mohsen Rezaei. PRESIDENCIA IRÁN
Añadir DEMÓCRATA en Google

Publicado

3 minutos

Altos representantes de Irán, Arabia Saudí, Turquía y Pakistán acordaron este lunes mantener un canal de diálogo para “fortalecer la cooperación” en materia de seguridad, con el objetivo de rebajar la tensión regional en pleno 'impasse' de la guerra lanzada por Estados Unidos e Israel el pasado febrero.

Según un comunicado conjunto difundido tras el encuentro, “los participantes acordaron continuar las conversaciones para fortalecer la cooperación entre los cuatro países de la región, incluso en el ámbito de la paz y la seguridad en la región”.

La cita, celebrada en Teherán, ha sido la primera reunión entre Irán y el denominado Pacto de La Meca, la alianza defensiva que integran Pakistán, Arabia Saudí y Turquía. Por parte del país anfitrión han estado presentes el presidente, Masud Pezeshkian, y el secretario del Consejo de Seguridad Nacional, Mohsen Rezaei.

Durante su intervención, el presidente iraní elogió la cooperación entre países vecinos y recalcó que la República Islámica “está dispuesta a tomar medidas para profundizar” esa colaboración, con el fin de “resolver las diferencias y aprovechar las capacidades comunes de los países islámicos, y a apoyar cualquier entendimiento que conduzca al fortalecimiento de la unidad, la cohesión, la seguridad y el desarrollo de la región”.

Pezeshkian insistió en la importancia de “la unidad y la cohesión del mundo islámico” y criticó los “actos violentos y crímenes generalizados” de Israel y Estados Unidos en la región. “Estas acciones carecen de justificación legal, humana o racional, y hacen más evidente que nunca la necesidad de que los países islámicos adopten un enfoque común para hacer frente a la agresión y la inseguridad”, afirmó.

En esta línea, instó a los países musulmanes a alcanzar “un entendimiento común de sus metas, tracen una visión clara y prosigan la implementación de los acuerdos con compromiso mutuo hasta alcanzar los resultados esperados”, reclamando “resultados tangibles y generar una verdadera transformación en las relaciones regionales”.

Frente a la ofensiva militar, el presidente subrayó que “la unidad y la cohesión interna” se han reforzado y que ha crecido la “solidaridad” nacional. “El pueblo de nuestro país, a pesar de las pérdidas y las dificultades sufridas, defendió su tierra con fuerza y firmeza. La idea de que se pueda obligar a la nación iraní a rendirse es falsa e infundada”, remachó.

Pezeshkian advirtió además de que Washington y Tel Aviv tratan de “crear una división entre las naciones musulmanas y debilitar gradualmente a los principales países islámicos”, por lo que defendió intensificar la cooperación y el respaldo mutuo entre ellos.

“Amenazas” de Estados Unidos y papel regional

Por su parte, Mohsen Rezaei sostuvo que la asistencia de altos cargos de estos países a Teherán demuestra que las presiones de Washington no están logrando su objetivo. A su juicio, la presencia de estas delegaciones “demuestran que las amenazas americanas no tienen mucha influencia en los países del mundo”.

“Altos cargos de Turquía, Pakistán y Arabia Saudí creen que la solución a los problemas de la región está en la cooperación entre los cuatro países”, señaló el responsable iraní, quien incidió en que los delegados “han llegado a la conclusión de que la seguridad en Asia occidental debe conseguirse desde dentro de la región y de que hay que evitar cualquier interferencia extranjera”.

En la reunión participaron, por parte de Arabia Saudí, el ministro de Defensa, Jalid bin Salman; en representación de Pakistán, el comandante en jefe de las Fuerzas Armadas, Asim Munir; y, por Turquía, el jefe de Inteligencia, Ibrahim Kalin.

Esta primera iniciativa del grupo de La Meca con participación de Irán se interpreta como un paso para aliviar las tensiones regionales. En el caso de Riad, supone además la primera visita de un alto cargo al país persa desde que estalló la guerra lanzada por Donald Trump y Benjamin Netanyahu.