El ministro de Exteriores de Irán, Abbas Araqchi, ha trasladado a su homólogo saudí, Faisal bin Farhan, que “no existe solución militar” para los conflictos en Oriente Próximo. En este contexto, se ha mostrado partidario del “diálogo entre Arabia Saudí y Yemen” y ha planteado la posibilidad de que Teherán actúe como mediador con los rebeldes hutíes, responsables de numerosos ataques contra territorio saudí, en particular contra el aeropuerto de Riad, la capital.
“Insistir en un enfoque militar y desestimar una solución política complicará la situación actual”, ha señalado Araqchi, quien ha remarcado que “no existe una solución militar para las crisis de la región”. De acuerdo con un comunicado oficial, Teherán ha indicado que ambas delegaciones han “intercambiado puntos de vista sobre la situación en la región”.
Durante el encuentro, Araqchi ha trasladado que Teherán “está dispuesta a brindar cualquier ayuda para facilitar el inicio de un diálogo entre Arabia Saudí y Yemen, así como para contribuir a alcanzar una solución política”, pese a las acusaciones reiteradas que vinculan a los hutíes con Irán.
En contraste, el Ministerio de Exteriores saudí ha ofrecido una versión mucho más breve de la reunión, limitándose a indicar que “han abordado la reciente escalada en la región y los esfuerzos que se están realizando al respecto”.
Ese mismo lunes, el portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Esmaeil Baqaei, ha alertado de que cualquier incremento de la tensión en la zona “solo beneficia a Israel” y ha mostrado su “profunda preocupación por los últimos acontecimientos en la península Arábiga”.
En esta línea, ha reiterado que Teherán mantiene su disposición a ejercer de mediador y ha subrayado que el país “no desea ver enfrentamientos entre países musulmanes, especialmente cuando la región ya hace frente a tensiones causadas por Estados Unidos e Israel”.
“Hemos reiterado una y otra vez que el pueblo de Yemen debe luchar para vivir con dignidad y verse liberado de la presión, las sanciones y el bloqueo. Lo que ha perdurado durante los últimos diez o doce años es injustificable bajo los principios islámicos y el Derecho Internacional”, ha añadido el portavoz, insistiendo en la necesidad de una salida política al conflicto yemení.