El Ejecutivo de Kenia ha anunciado este martes la detección del primer caso de ébola en el país y ha precisado que el afectado, de nacionalidad keniana y residente en República Democrática del Congo (RDC), ha fallecido a consecuencia del virus. En este país centroafricano se mantiene desde mayo un brote que suma ya 8.600 contagios y cerca de 4.150 víctimas mortales.
El Ministerio de Sanidad keniano ha explicado en un comunicado difundido en redes sociales que el fallecido llevaba siete años viviendo en la RDC y “cayó enfermo hace cerca de un mes”, recibiendo atención en varios centros médicos congoleños antes de desplazarse por carretera a Uganda y tomar posteriormente un vuelo desde Kampala con destino a Nairobi el 3 de octubre.
“Fue sometido a supervisión de salud pública en el puesto de sanidad y migración”, ha precisado el departamento, que ha añadido que un amigo le recogió en el aeropuerto y le trasladó a un hospital de la capital, donde “fue rápidamente aislado” al presentar “fiebre, escalofríos, fatiga intensa, debilidad, dolor muscular, dolor de garganta y sangrado bajo la piel en los lugares en los que recibió inyecciones”.
Ante este cuadro clínico y su reciente estancia en la RDC, los sanitarios sospecharon de inmediato de ébola y se ordenaron análisis específicos que confirmaron la infección. El hombre, cuya identidad no se ha hecho pública, murió en la noche del lunes en el centro médico donde permanecía ingresado.
“Hay actividades en marcha para un entierro seguro y digno del fallecido. Está previsto que el entierro tenga lugar hoy, respetando los protocolos para un entierro seguro y digno en casos de ébola”, ha añadido el Ministerio, que ha indicado que ya se ha localizado a 28 contactos estrechos del paciente.
Las autoridades han detallado además que siguen trabajando para identificar a 23 pasajeros y cuatro miembros de la tripulación que viajaron en el mismo vuelo entre Kampala y Nairobi, con el objetivo de evaluar su nivel de exposición. Aquellas personas que sean consideradas un riesgo para la salud pública serán puestas en aislamiento preventivo.
El titular de Sanidad, Aden Duale, ha subrayado que las instituciones del país “mantienen un elevado nivel de alerta frente al ébola” desde el inicio del actual brote en la RDC, durante el cual se ha sometido a vigilancia a más de 652.000 viajeros y se han realizado 267 pruebas de laboratorio ante posibles casos.
“En línea con las regulaciones internacionales en materia de sanidad, hemos notificado de lo sucedido a la Organización Mundial de la Salud (OMS)”, ha señalado, al tiempo que ha pedido a la ciudadanía que “no entre en pánico”. “Todos los sistemas están en marcha para mitigar la propagación de la enfermedad”; ha insistido.
Con este caso, Kenia pasa a ser el segundo país, además de la RDC, en confirmar infecciones importadas vinculadas al actual brote, provocado por la cepa Bundibugyo, para la que no existe por ahora vacuna ni tratamiento autorizado.
Uganda, por su parte, declaró el 28 de julio el fin de la circulación del virus tras superar el periodo de 42 días de observación —equivalente a dos ciclos de incubación desde el alta del último paciente— exigido para dar por concluido un brote. En su territorio se registraron 20 contagios y dos fallecidos.
La OMS resalta la capacidad de respuesta de Kenia
La Organización Mundial de la Salud ha confirmado el caso y ha indicado que ya colabora “estrechamente” con las autoridades kenianas para reforzar los controles y evitar una mayor transmisión del ébola.
Su director general, Tedros Adhanom Ghebreyesus, ha expresado su “más sentido pésame” a los allegados de la única víctima mortal notificada hasta ahora en Kenia, que se convierte en el cuarto país en lo que va de año, tras la RDC, Uganda y Francia, en comunicar la presencia de la enfermedad dentro de sus fronteras.
El organismo ha puesto en valor que el Gobierno keniano ha capacitado hasta la fecha a unos 5.000 profesionales sanitarios en prevención y manejo del ébola. Este esfuerzo formativo, junto con otras medidas, ha permitido que el índice de preparación del país frente al virus pasara del 66% en mayo al 82% en julio.
A estas acciones se suma el suministro por parte de la OMS de alrededor de 1.000 test de ébola y otro millar de kits de equipos de protección personal a varios condados considerados de alto riesgo en Kenia, dentro de un paquete de apoyo que incluye también el rastreo de contactos, la vigilancia epidemiológica y el refuerzo de los controles.
La agencia de la ONU ha vuelto igualmente a desaconsejar la imposición de restricciones de viaje o de comercio a los países afectados por el ébola, y ha asegurado que continúa supervisando “de cerca” la situación para ajustar, si fuera necesario, sus recomendaciones sobre desplazamientos en el contexto de la epidemia.