La Armada de la Guardia Revolucionaria de Irán ha lanzado este jueves una advertencia directa a Estados Unidos, al recalcar que cualquier intento de “reabrir el estrecho de Ormuz a través de la fuerza” desencadenará una respuesta militar por parte de “la misma Armada que asegura que fue destruida” durante la ofensiva conjunta de estadounidenses e israelíes contra el país.
“Si (el presidente estadounidense, Donald) Trump cree que puede reabrir el estrecho de Ormuz a través de la fuerza y los buques de guerra, debe saber que la misma Armada que asegura que fue destruida será la que le mandará al fondo del mar”, ha manifestado el ‘número dos’ de la Armada de la Guardia Revolucionaria, Mohamad Akbarzadé, según ha informado la cadena de televisión iraní Press TV.
Akbarzadé ha recalcado además que “a pesar de todos sus trucos y planes, los estadounidenses han fracasado a la hora de reabrir el estrecho de Ormuz”. “El enemigo carece de la inteligencia, comprensión y conocimientos adecuados sobre Irán”, ha añadido, antes de remarcar que “todas las fuerzas armadas están en estado de alerta y totalmente preparadas a responder a cualquier agresión enemiga”.
En paralelo, el organismo iraní encargado de la gestión del tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz difundió el miércoles un mapa con los límites de su “jurisdicción” en esta vía estratégica para el comercio mundial, dentro de las medidas adoptadas por Teherán en respuesta a la ofensiva iniciada por sorpresa el 28 de febrero.
La Autoridad del Estrecho del Golfo Pérsico (PGSA, por sus siglas en inglés) explicó que “la República Islámica de Irán ha definido la jurisdicción regulatoria para la gestión del estrecho de Ormuz” en el área comprendida entre Kuhe Mubarak, en territorio iraní, y el sur de Fuyaira, en Emiratos Árabes Unidos (EAU), así como desde el extremo occidental de la isla de Qeshm hasta Um al Quain, también en EAU.
“El tránsito a través de este área para cruzar el estrecho de Ormuz requiere coordinación y autorización por parte de la PGSA”, indicó el organismo en un breve comunicado difundido en redes sociales, en pleno aumento de las tensiones por el bloqueo aplicado por Estados Unidos a los puertos iraníes a través del paso y sus efectos sobre la economía global.
Al mismo tiempo, el Mando Central de Estados Unidos (CENTCOM) comunicó el miércoles la interceptación y posterior liberación de un petrolero con pabellón iraní en el golfo de Omán, al que acusó de “intentar violar el bloqueo estadounidense”.
El CENTCOM detalló en un mensaje en redes sociales que el ‘MT Celestial Sea’ “se dirigía a un puerto iraní”, antes de precisar que “las fuerzas estadounidenses liberaron el buque tras inspeccionarlo y ordenar a su tripulación que cambiara de rumbo”.
“Las fuerzas estadounidense continúan aplicando totalmente el bloqueo y hasta ahora han redirigido a 91 buques comerciales para garantizar su cumplimiento”, remachó, acompañando el texto con un vídeo del abordaje del petrolero por parte de efectivos militares estadounidenses.
Por su parte, la firma británica de seguridad Ambrey aclaró este jueves que el buque iraní figura bajo sanciones de Estados Unidos y concretó que la interceptación e “incautación temporal” se produjo a unas 113 millas náuticas (cerca de 210 kilómetros) al este de Ras al Had, en Omán, cuando navegaba con destino declarado a Jor Fakan, en Emiratos Árabes Unidos.
Las autoridades iraníes comunicaron el 17 de abril que levantaban sus restricciones al tránsito en el estrecho tras confirmarse un día antes un alto el fuego temporal en Líbano. Sin embargo, anunciaron que volvían a imponerlas después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, señalara en respuesta —tras celebrar el gesto de Teherán— que las fuerzas de su país mantendrían el bloqueo a los puertos iraníes a través de esta ruta marítima.
Trump confirmó posteriormente la prolongación del alto el fuego, vigente desde el 8 de abril tras una petición de Pakistán, que ejerce de mediador, pero insistió en que el bloqueo no se levantaría. Este bloqueo, junto con los abordajes e incautaciones de buques iraníes en la zona, ha sido uno de los argumentos esgrimidos por Teherán para negarse a acudir a las conversaciones en Islamabad, al considerar que estas operaciones vulneran el alto el fuego pactado.