La insurgencia hutí de Yemen ha asegurado que un bombardeo de la aviación militar saudí ha provocado la muerte de al menos 30 personas y ha dejado heridas a otras ocho este viernes en un mercadillo de la gobernación de Taiz, una de las zonas más castigadas por la nueva escalada del conflicto que azota al país desde hace más de diez años.
El portavoz del Ministerio de Sanidad, Anees al Asbahi, ha cifrado en 30 los fallecidos y en ocho los heridos en un recuento inicial, mientras los equipos de emergencia continúan las tareas de búsqueda y rescate entre los restos del mercado destruido.
En un mensaje difundido en sus redes sociales, ha advertido de que el número de víctimas podría aumentar, dado que el bombardeo ha impactado en un área muy concurrida por población civil.
De este modo, ha trasladado su “enérgica condena” por lo que ha calificado de “crimen atroz” perpetrado por la aviación saudí contra el mercado de Al Hadara, en la provincia yemení de Taiz. Por este motivo, Asbahi ha denunciado “un ataque flagrante y un crimen de guerra completo que apuntó a los civiles y las infraestructuras civiles”.
El portavoz militar de los insurgentes, el general Yahya Sari, ha indicado que el aparato implicado era un F-15 que despegó de la base saudí de Jamis Mushait y que estuvo bombardeando la zona durante casi una hora, antes de regresar a dicha base en torno a las 08.00 de la mañana.
La coalición internacional encabezada por Arabia Saudí —aliado del Gobierno yemení, replegado a la ciudad de Adén desde que los hutíes se hicieran con el control de la capital, Saná, a finales de 2014— no ha ofrecido por ahora ninguna reacción pública sobre este ataque.