Al menos seis personas han perdido la vida, entre ellas la exmujer del presunto agresor, y otras ocho han resultado heridas en una sucesión de ataques con arma de fuego cometidos por un único individuo en la provincia de Mersin, en el sur de Turquía. La jornada violenta terminó horas más tarde con la muerte del tirador, que se quitó la vida tras verse acorralado por la Policía turca durante una persecución.
Según han indicado medios locales y ha ratificado la oficina del gobernador de Mersin, el sospechoso habría matado a su expareja con un arma de fuego mientras esta caminaba por la calle en Daripinari, en el distrito de Çamliyayla, en el interior de la provincia. Después, el autor del crimen "abandonó el lugar en un vehículo y llevó a cabo ataques armados contra ciudadanos en diferentes puntos".
Posteriormente, se desplazó en coche hasta un restaurante situado en el distrito de Tarsus, donde abrió fuego desde la ventanilla del vehículo y causó la muerte de dos trabajadores del establecimiento. En su huida, el tirador habría acabado con la vida de otras tres personas en tres localizaciones distintas dentro del mismo distrito.
Las autoridades han detallado que el sospechoso acumulaba numerosos ingresos hospitalarios vinculados a la adicción a sustancias prohibidas, además de varios diagnósticos psiquiátricos. Horas después de los ataques, las fuerzas de seguridad turcas confirmaron que el hombre se quitó la vida tras quedar rodeado por los agentes.
"El perpetrador de los ataques armados fue detectado mediante un dron en el marco de las operaciones realizadas por las unidades de la Gendarmería y rodeado en una operación apoyada por helicópteros", ha informado la oficina del gobernador, que ha añadido que el sospechoso, "al darse cuenta de que no podía escapar se suicidó".
Las autoridades de Mersin han trasladado un mensaje de condolencia y apoyo a los allegados de las víctimas mortales de este "vil ataque", y han expresado también sus deseos de pronta recuperación para todas las personas heridas.