El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha comunicado este martes que Washington dejará de transferir 4.000 millones de dólares (unos 3.575 millones de euros) en asistencia militar a Israel antes de que termine el año. Según ha subrayado, esta decisión forma parte de un entendimiento alcanzado con el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, del que habría partido la propuesta.
“Les dábamos 4.000 millones (de dólares), pero lo cortaremos a finales de año, ya que no lo necesitan”, ha afirmado en una entrevista concedida a la cadena estadounidense Fox News, donde ha admitido que este volumen de apoyo militar a Israel se ha convertido en uno de los principales puntos de crítica hacia Washington desde el inicio de la guerra en Oriente Próximo.
“Es un argumento desacertado, porque uno podría preguntarse: ¿por qué les damos 4.000 millones de dólares a todos?”, ha señalado. “Israel es nuestra prioridad número uno; les damos más que a nadie”, ha añadido, insistiendo en que Israel “ya no lo necesita”, al tratarse, en sus palabras, de “un país muy próspero”.
En esta línea, ha reiterado que existe “un acuerdo” con Netanyahu sobre este asunto y ha llegado a apuntar que fue el propio jefe de Gobierno israelí quien puso la cuestión sobre la mesa. “Fue él quien lo planteó. Dijo: 'Creo que sería apropiado que no recibanos ayuda'”, ha indicado el mandatario estadounidense.
Trump ha destacado que Netanyahu “entiende que este es uno de los puntos de discordia” y ha vuelto a recalcar que Israel ha sido “un gran aliado, mucho más de fiar que la mayoría”. Por el momento, las autoridades israelíes no han reaccionado públicamente a las declaraciones del presidente de Estados Unidos.
Actualmente, ambos países están vinculados por un memorando de entendimiento que contempla 3.800 millones de dólares (cerca de 3.400 millones de euros) anuales en ayuda militar para Israel y que estará vigente hasta 2028. El propio Netanyahu ya manifestó en mayo, en una entrevista con la cadena estadounidense CBS, que confiaba en que Israel dejara de depender de este respaldo económico en un plazo de diez años.
El dirigente opositor Gadi Eisenkot ha rechazado el anuncio a través de sus redes sociales, al estimar que los lazos con Estados Unidos “son un elemento fundamental de la seguridad nacional de Israel”.
En este sentido, ha alertado de que “el hecho de que el sistema de seguridad se entere, al igual que los ciudadanos israelíes, de un cambio en el entramado de las relaciones estratégicas a través de los medios de comunicación pone de manifiesto hasta qué punto la actuación de Benjamín Netanyahu supone un peligro real”.
“Ya no se puede confiar en él y hay que sustituirlo. Una vez más, el primer ministro de Israel es incapaz de mirar a los ojos a los ciudadanos israelíes y decirles la verdad”, ha añadido, exigiendo explicaciones al jefe del Gobierno. “Netanyahu debe dar respuestas, esta misma noche, a los ciudadanos de Israel”.