El ministro de Exteriores de Irán, Abbas Araqchi, ha mantenido este domingo una nueva ronda de contactos con su homólogo de Omán, Badr al Busaidi, prolongando así un intenso fin de semana de conversaciones internacionales centradas en la actual guerra con Estados Unidos e Israel. Desde el sábado, el jefe de la diplomacia iraní ha venido dialogando también con sus pares de Rusia, Italia, Francia, Japón y Corea del Sur.
Al Busaidi se ha consolidado como el principal mediador en los contactos entre Washington y Teherán sobre el programa nuclear de la república islámica, un proceso que quedó abruptamente interrumpido el pasado 28 de febrero tras el inicio de los bombardeos de Estados Unidos e Israel sobre Teherán y la posterior réplica iraní contra territorio israelí y bases estadounidenses en la región, que desembocó en el cierre del estrecho de Ormuz.
Durante el encuentro, ambos responsables de Exteriores han "analizado los últimos avances en las gestiones para alcanzar un acuerdo entre la República Islámica de Irán y Estados Unidos sobre la cuestión nuclear y otros asuntos pendientes, especialmente los relacionados con la navegación marítima y la libertad en la región", según ha hecho saber el Ministerio de Exteriores iraní en un comunicado oficial.
Los dos diplomáticos también han compartido puntos de vista "sobre cómo contener y contrarrestar los intentos de escalada y presión", en una alusión indirecta a las advertencias del presidente estadounidense, Donald Trump, sobre la posible reanudación de los ataques.
El Ministerio de Exteriores iraní ha insistido en que Irán no persigue otro objetivo que encauzar la crisis "hacia un diálogo constructivo y el entendimiento mutuo, y garantizando así los derechos de todas las partes y el respeto al derecho Internacional".
En paralelo, durante su conversación con el responsable de Exteriores alemán, Johann Wadephul, Araqchi ha expuesto los pasos diplomáticos que está dando Irán para lograr el fin de la guerra y ha detallado la propuesta iraní para poner término al conflicto en un plazo de 30 días, iniciativa de la que ya ha sido informado el presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
Wadephul, por su lado, ha reclamado al máximo representante de la diplomacia iraní que emplee toda su influencia para persuadir a los dirigentes del país de que ordenen la reapertura inmediata del estrecho de Ormuz.