Un ciudadano con doble nacionalidad rusa y australiana ha sido imputado este viernes por un presunto delito de injerencia extranjera, después de viajar supuestamente a Ucrania con el objetivo de obtener datos sobre operaciones militares ucranianas que, según las pesquisas, pretendía facilitar posteriormente a Rusia.
Tal y como ha detallado la cadena de televisión australiana ABC, el sospechoso, Vladimir Teslov, de 27 años, fue arrestado la pasada noche en la localidad de Sumner, situada al oeste de Brisbane. La Policía Federal Australiana (AFP) le atribuye un cargo por intento de injerencia extranjera deliberada.
Tras su detención, Teslov ha comparecido ante un tribunal, que ha decidido posponer la vista del caso hasta el 2 de octubre. Los investigadores centran parte de sus indagaciones en un viaje que el acusado realizó a Rusia en octubre de 2024, donde habría recibido entrenamiento de carácter militar antes de regresar a territorio australiano.
Las fuerzas de seguridad están examinando sus dispositivos electrónicos, así como otros objetos considerados relevantes para la investigación, y no descartan que puedan producirse nuevas detenciones en el marco de este procedimiento.
“No queremos que Australia se convierta en un refugio seguro para quienes llevan a cabo actividades de injerencia extranjera en nombre de otros países”, ha afirmado la comisaria de Policía, Krissy Barrett, en declaraciones a la citada cadena.
De esta forma ha señalado que la detención de Teslov “envía un mensaje contundente de que el grupo de trabajo contra la injerencia extranjera cuenta con todas las habilidades y capacidades necesarias para identificar, frustrar y emprender acciones judiciales”.