El presidente del Consejo Europeo, António Costa, ha mantenido este martes una conversación telefónica con el dirigente de la Lista Estudiantil de Serbia, vencedora de las elecciones celebradas el pasado fin de semana, en unos comicios que han supuesto un giro histórico y el cierre de más de diez años de dominio del nacionalista y prorruso Aleksandar Vucic.
Tras trasladarle sus felicitaciones, Costa ha señalado a Ilija Srdanovic, cardiólogo y profesor escogido por los propios universitarios como cabeza de lista, que la tarea urgente pasa por “establecer el Parlamento y el nuevo gobierno sin dilación, mediante una transición pacífica y con pleno respeto a los resultados electorales”.
En contraste con el euroescepticismo y la cercanía a Rusia que han caracterizado a Vucic, Costa considera que “el lugar de Serbia es la Unión Europea”.
“Estamos dispuestos a apoyar su camino europeo, con un enfoque claro en las reformas que el pueblo serbio ha reclamado: el Estado de derecho, la lucha contra la corrupción y la libertad de los medios de comunicación”, ha añadido el presidente del Consejo Europeo, abriendo la puerta a un respaldo comunitario condicionado a avances concretos.
La Lista Estudiantil ha empezado a moverse este mismo martes exigiendo la dimisión en bloque de la cúpula de la radiotelevisión pública RTS, a la que responsabiliza de haberse plegado por completo a las directrices de Vucic durante los meses de protestas que precedieron a su triunfo en las urnas.
Más allá de esta primera iniciativa, el diverso movimiento estudiantil aún no ha presentado un programa ideológico definido, si bien ha reiterado su plena lealtad nacional. Este posicionamiento lleva a los analistas a considerar poco probable que se aparten de líneas históricas como la negativa a reconocer la independencia de Kosovo o un distanciamiento total de la influencia de Moscú.