El Gobierno cubano ha desmentido las “falsas acusaciones” de Estados Unidos que vinculan a La Habana con la guerra en Ucrania y ha remarcado “de manera categórica” que la isla “no forma parte de este conflicto, ni tampoco participa con efectivos militares allí, ni en ningún otro país”.
En un comunicado, el Ministerio de Exteriores de Cuba expresó su “absoluto rechazo” a “las falsas acusaciones que el Gobierno de Estados Unidos, sin sustento ni evidencia alguna, continúa divulgando sobre una supuesta participación cubana en el conflicto militar en Ucrania, con el objetivo de confundir y desinformar a la comunidad internacional”.
La nota oficial subrayó que “Cuba apoya la solución pacífica de los conflictos, mediante el diálogo y las negociaciones, incluido el caso de Ucrania, con apego al Derecho Internacional y la Carta de Naciones Unidas”, y añadió que “a diferencia de Estados Unidos, Cuba tiene un historial limpio en materia de lucha contra el grave flagelo del mercenarismo, frente al que existe en el país una política de tolerancia cero”.
El Ministerio recordó que “en virtud de ello, Cuba procesa y sanciona penalmente el mercenarismo conforme a lo establecido en su legislación nacional y sus obligaciones internacionales” y precisó que “ninguno de los ciudadanos cubanos que han participado o participan en cualquiera de las partes de este conflicto cuentan con el estímulo, el apoyo o el consentimiento de ninguna institución estatal o gubernamental cubana”.
En este sentido, explicó que “la inmensa mayoría” de las acciones de reclutamiento de cubanos, “al igual que el de muchas otras nacionalidades”, se desarrolló “desde el extranjero”, y detalló que, desde 2023, las autoridades han investigado 17 “expedientes de fase preparatoria por el delito de mercenarismo”, en los que figuran 49 personas imputadas.
El departamento que dirige Bruno Rodríguez informó de la apertura de doce procesos penales por estos hechos, con solicitudes de condenas de entre cinco y 16 años de prisión, y precisó que “se han celebrado hasta la fecha diez juicios orales y se mantienen otros dos pendientes”. “Los acusados fueron sancionados en correspondencia con las solicitudes de la Fiscalía General de la República”, añadió.
Para concluir, Exteriores remarcó “el firme compromiso de Cuba contra el mercenarismo”, así como “su disposición a evaluar vías de cooperación, en correspondencia con la legislación nacional y las obligaciones internacionales, para prevenir, enfrentar y sancionar este grave delito en todas sus manifestaciones”.
Cuba acusa a Washington de presiones por la votación sobre el bloqueo
En paralelo, Bruno Rodríguez denunció “presiones y amenazas brutales” de Estados Unidos sobre otros Estados miembro de Naciones Unidas para forzar un cambio de postura en la próxima votación de una resolución que condena el bloqueo contra la isla, señalando directamente al secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, como uno de los principales responsables de estas maniobras.
Según expuso Rodríguez en redes sociales, “llevan meses en esas gestiones. Sus métodos de convencimiento incluyen la amenaza contra gobiernos de aplicarles aranceles punitivos, suspender programas de cooperación, negar visas a los funcionarios de gobierno y sus familiares, respaldar a las fuerzas de oposición en venideras elecciones e incluso desestabilizar políticamente a los países”.
El ministro afirmó que “circulan además documentos con mensajes claros y amenazantes del gobierno estadounidense contra gobiernos diversos y sus delegaciones ante la ONU. Han intentado buscar gobiernos que hagan el papel de líderes para motivar a otros a cambiar su posición histórica. Han llegado al colmo ridículo de proponer a ciertos países abstenerse o, en última instancia, ausentarse de la votación, si no pudiesen asumir un voto en contra de Cuba”.
Rodríguez subrayó que “la esencia del tema es la agresión despiadada y prolongada de una superpotencia contra un país pacífico y relativamente pequeño, y la necesidad de poner fin a ese atropello”. “Es una cuestión fácil de comprender y está claramente enunciada en el título del tema de la agenda”, defendió, antes de recalcar que “se corresponde estrictamente con la defensa del Derecho Internacional y de los propósitos y principios de la Carta de la ONU, así como de las reglas y normas internacionales del comercio y la navegación”.
El canciller cubano sostuvo que “ese asunto tan evidente es el que Estados Unidos se propone desvirtuar. Ha ensayado toda clase de maniobras, desde espectáculos con la participación de terroristas y mercenarios, aquí mismo, en este edificio, hasta el lanzamiento de una campaña mendaz que pretende acusar a Cuba de representar una amenaza, más otras falacias y leyendas calumniosas”.
Rodríguez aseguró que “la inmensa mayoría de los Estados miembros de la ONU mantendrán su respaldo a la resolución” y añadió que “la comunidad internacional tiene conciencia sobre la naturaleza criminal del bloqueo”. “Está al tanto del cruel y sostenido reforzamiento de este año. Conoce la aplicación de las sanciones secundarias, y del uso de la intimidación para prohibir a gobiernos y empresarios de cualquier parte del mundo a comerciar y relacionarse con Cuba”, indicó.
El ministro insistió en que “la comunidad internacional comprende el impacto del bloqueo energético y del daño que provoca a la población y la economía. Rechaza política y moralmente que se pretenda asfixiar a una población entera por vía del hambre, la miseria y la desesperación”. “En casi todas las sociedades, se condena el castigo colectivo y los intentos genocidas de provocar una crisis humanitaria”, agregó, antes de concluir que “Cuba no es una amenaza, el bloqueo sí”.